“La Revolución ha despertado el sentido moral del pueblo; la Revolución ha despertado la solidaridad humana en los hombres y mujeres de nuestro pueblo; la Revolución ha abolido el egoísmo y ha convertido la generosidad en la virtud principal de cada ciudadano; la Revolución ha recogido lo mejor de la nación; la Revolución ha barrido, la Revolución ha purificado, la Revolución ha adecentado, la Revolución ha redimido”.
“Esta Revolución la defiende el pueblo, la defienden los hombres y las mujeres que tienen valor para marchar con ella, que tienen fe para marchar con ella, que tienen espíritu de hierro para marchar con ella, para luchar junto a ella, para librar las batallas que sean necesarias junto a ella”.
“[...] no hay mejor táctica, ni mejor estrategia que luchar con armas limpias y que luchar con la verdad, porque esas son las únicas armas que inspiran confianza, son las únicas armas que inspiran fe, son las únicas armas que inspiran seguridad, dignidad, moral”.
“Es que en Che no solo admiramos al guerrero, al hombre capaz de grandes proezas. Y lo que él hizo, y lo que él estaba haciendo, ese hecho en sí mismo de enfrentarse solo con un puñado de hombres a todo un ejército oligárquico, instruido por los asesores yankis suministrados por el imperialismo yanki, apoyado por las oligarquías de todos los países vecinos, ese hecho en sí mismo constituye una proeza extraordinaria”.
“Conoce nuestro pueblo perfectamente cuán distinta fue la conducta de los combatientes revolucionarios siempre, y en toda la historia de la Revolución, (…) porque por encima de todo han prevalecido los principios de la Revolución, la moral de la Revolución, la disciplina de la Revolución y la dignidad de la Revolución”
"¿Con qué moral pueden hablar de derechos humanos los gobernantes de una nación donde conviven el millonario y el pordiosero, el indio es exterminado, el negro es discriminado, la mujer es prostituida y grandes masas de chicanos, portorriqueños y latinoamericanos son despreciados, explotados y humillados?"
"Nuestra patria no se negará nunca a trabajar por la paz, a discutir y resolver las diferencias mediante negociaciones, sin renunciar jamás a un átomo de su moral, su dignidad, su soberanía y sus principios. Nuestra patria no negará tampoco su cooperación a fórmulas que contribuyan a superar las tensiones en nuestra área y en el mundo. Consideramos un deber ineludible de todos los pueblos y sus estadistas luchar por el porvenir y la supervivencia de la humanidad, nunca antes tan mortalmente amenazada. Nosotros mismos necesitamos paz. La paz significa para nuestro pueblo un brillante y seguro porvenir. Pero la paz no se conquista con claudicaciones ni concesiones a la agresividad imperialista. Las concesiones al agresor solo estimulan sus morbosos designios y abren el camino al yugo, la opresión y la rendición."
"Ningún pueblo se hace revolucionario por la fuerza. Quienes siembran ideas no necesitan jamás reprimir al pueblo. Las armas, en manos de ese mismo pueblo, son para luchar contra los que desde el exterior intenten arrebatarle sus conquistas".
"Una revolución solo puede ser hija de la cultura y las ideas".
“Es por ello que, con una elevada moral y una confianza extraordinaria en nuestro pueblo, en su capacidad de hospitalidad, su capacidad de organización, sus recursos científicos y humanos, su tradicional espíritu hospitalario y su hermosa tradición de respeto a cuantos atletas visitan a nuestro país, Cuba puede organizar con la más alta calidad y eficiencia unos juegos olímpicos”.
“Nos defiende la fuerza de nuestro prestigio y nuestro ejemplo, el acero indestructible de la justicia de nuestra causa, el fuego inapagable de nuestra verdad y nuestra moral, la doble e inexpugnable trinchera de piedra y de ideas que hemos erigido.”
“Cuba, con la moral que le otorga haber sido el país que más ataques terroristas ha recibido durante más tiempo, cuyo pueblo no tiembla ante nada, ni hay amenaza o poder en el mundo capaz de intimidarlo, proclama que está contra el terrorismo y está contra la guerra”.