"El ruido de las armas, del lenguaje amenazante, de la prepotencia en la escena internacional debe cesar. Basta ya de la ilusión de que los problemas del mundo se puedan resolver con armas nucleares. Las bombas podrán matar a los hambrientos, a los enfermos, a los ignorantes, pero no pueden matar el hambre, las enfermedades, la ignorancia."

"La paz, el desarme, la solución de la deuda externa y el Nuevo Orden Económico son por ello cuestiones inseparables. Si los estadistas de los países capitalistas desarrollados son incapaces de verlo así, estarán admitiendo el anacronismo, el egoísmo y toda la irracionalidad que encierra su propio sistema económico y social, así como su incapacidad total para contribuir a la solución de los problemas del mundo actual."

“Quienes defendemos el socialismo como futuro para la humanidad, debemos estar en esta batalla que no es todavía la del socialismo, sino la de un mundo distinto librado de la miseria y la opresión, la de cientos de millones de hombres para los cuales es también indispensable convencer a los neocolonialistas de que les es imperativo cambiar, o derrotar su política mediante esta lucha de los pueblos”.

"No más transferencias al Tercer Mundo de estilos de vida y hábitos de consumo que arruinan el medio ambiente. Hágase más racional la vida humana. Aplíquese un orden económico internacional justo. Utilícese toda la ciencia necesaria para un desarrollo sostenido sin contaminación"

“Para las sociedades superdesarrolladas el problema no es crecer sino distribuir, y no solo distribuir entre ellas, sino distribuir entre todos. El crecimiento sostenible de que se habla es imposible sin una distribución más justa entre todos los países.”

“[…] Repártanse mejor las riquezas del mundo entre todas las naciones y dentro de las naciones; establézcase una verdadera solidaridad entre los pueblos, y solo entonces nuestros sueños de hoy podrían ser realidades de mañana.”

“No somos simples espectadores. Este mundo es también nuestro mundo. Nadie puede sustituir nuestra acción unida, nadie tomará la palabra por nosotros. Solo nosotros, y solo unidos, podemos rechazar el injusto orden político y económico mundial que se pretende imponer a nuestros pueblos."

“Las campanas que doblan hoy por los que mueren de hambre cada día, doblarán mañana por la humanidad entera si no quiso, no supo o no pudo ser suficientemente sabia para salvarse a sí misma.”

“…Si quieren hablar de un mundo verdaderamente democrático, que renuncien sencillamente a su sistema, que cese el saqueo, que cese la explotación del hombre por el hombre y la explotación de los países pobres por los países ricos, y que los seres humanos sean hermanos y no fieras devorándose entre sí o luchando por un pedazo de pan.”

“El mundo avanza y el mundo se globaliza, ya lo hemos dicho: ¡Ojalá lleguemos al día en que toda la humanidad sea una sola familia y todas las riquezas, todas las ciencias, todas las tecnologías y todos los recursos beneficien a todos...”

"Las condiciones existentes hoy en el mundo hacen insostenible este orden infame que estamos soportando y, por tanto, en nuestro criterio, la tarea número uno es sembrar ideas, sembrar conciencia, para que cuando ese mundo se derrumbe la humanidad esté mejor preparada para construir sobre sus ruinas un mundo mejor, una globalización más humana".

"Por unas razones o por otras el mundo está adquiriendo conciencia de estos problemas, y eso es visible. Hay fuerza suficiente para resistir, fuerza suficiente para avanzar, más aún ayudados por las leyes de la historia y la realidad de un sistema y un orden económico mundial que es insostenible, que se derrumba, y es capaz, incluso, de derrumbarse solo, aunque hay que ayudar a su derrumbe; y más que ayudar a su derrumbe, hay que formar la conciencia en el mundo de estas realidades, para que los pueblos resistan más firmemente ese orden y contribuyan a su desaparición progresiva. Aunque uno alberga la seguridad de que no va a ser muy progresiva esa desaparición, porque cuando se produzca una catastrófica crisis económica, como la que ya estuvo a punto de producirse, y sea aún mayor, porque mientras más se dilate más fuerte será esa crisis, hay que levantar el espíritu de lucha de los pueblos, su voluntad de resistir; hay que hacerlos tomar conciencia de que tienen que irse preparando para nuevos conceptos, una nueva concepción del mundo, un nuevo orden económico mundial verdaderamente justo, que es lo que debe resultar de la lucha de los pueblos."