"La paz, el desarme, la solución de la deuda externa y el Nuevo Orden Económico son por ello cuestiones inseparables. Si los estadistas de los países capitalistas desarrollados son incapaces de verlo así, estarán admitiendo el anacronismo, el egoísmo y toda la irracionalidad que encierra su propio sistema económico y social, así como su incapacidad total para contribuir a la solución de los problemas del mundo actual."

“Reiteramos aquí tan solo que para nosotros la premisa es la paz y que la paz está estrechamente vinculada con el desarrollo. Concebir el desarrollo sin la paz y el desarme es imposible, pensar en la paz sin desarrollo carecería de realismo.”

"(…) para nosotros la premisa es la paz y que la paz está estrechamente vinculada con el desarrollo. Concebir el desarrollo sin la paz y el desarme es imposible, pensar en la paz sin desarrollo carecería de realismo."

"Nosotros sabemos cómo concibe la paz el socialismo; pero sabemos también cómo puede concebir la paz el imperialismo. Y el imperialismo desarrolló sus fuerzas armadas para el dominio mundial, tiene bases militares en todos los rincones de la Tierra, poderosas flotas navales y aéreas, millones de soldados; la concepción militar del imperialismo fue diseñada para establecer su orden en el mundo, su paz, como la que en otros tiempos se llamó paz romana; su concepción militar fue diseñada para mantener el dominio sobre el mundo. Esta es una realidad, y nosotros debemos ser realistas."

“Póngase fin cuanto antes al genocidio del pueblo palestino, que tiene lugar ante los ojos atónitos del mundo. Protéjase el derecho elemental a la vida de sus ciudadanos, de sus jóvenes y sus niños. Respétese su derecho a la independencia y a la paz, y nada habrá que temer de los documentos de las Naciones Unidas”.

“(…) la lucha internacional contra el terrorismo no se resuelve eliminando a un terrorista por aquí y otro por allá; matando aquí y allá, usando métodos similares y sacrificando vidas inocentes. Se resuelve poniendo fin, entre otras cosas, al terrorismo de Estado y otras formas repulsivas de matar, poniendo fin a los genocidios, siguiendo lealmente una política de paz y de respeto a normas morales y legales que son ineludibles. El mundo no tiene salvación si no sigue una línea de paz y de cooperación internacional”.

“(…) salvar la paz con dignidad, con independencia y sin guerra es piedra angular de la lucha que unidos debemos librar por un mundo verdaderamente justo de pueblos libres”.

“Bastaría devolverle a la Organización de Naciones Unidas las prerrogativas arrebatadas y que sea la Asamblea General, el órgano más universal y representativo de esa institución, el centro de esa lucha por la paz —no importa cuán limitadas facultades ostente por el arbitrario derecho al veto de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, la mayoría de ellos miembros también de la OTAN—, para erradicar el terrorismo con apoyo total y unánime de la opinión mundial”.

“Hoy, desde luego, la preocupación principal de nuestro pueblo y de nuestro planeta es que sea preservada la paz, sin la cual el mundo marcharía hacia un fatal abismo. Y por esa paz lucharemos con valentía, honor y dignidad, como lo hemos hecho siempre”.

"El mundo será conquistado por las ideas y no por la fuerza, cuyo poder para sojuzgar y dominar a la humanidad será cada vez menor. Sólo la paz y la cooperación entre los pueblos serán capaces de preservar a la humanidad de la muerte con que la amenazan por la vía del saqueo, la explotación, las guerras y la destrucción de las condiciones de vida del planeta."

“Hoy nos debatimos entre el riesgo del hegemonismo unipolar, y la única forma posible, soportable y aceptable de sobrevivir: la existencia de un mundo multilateral, donde la paz, la libertad, el desarrollo y el progreso puedan tener lugar para todos. Nuestros pueblos así lo necesitan. No podemos defraudarlos”.

“(…) el Movimiento de Países No Alineados ha vuelto a ser una fuerza efectiva en la arena internacional de nuestro tiempo. Este Movimiento es hoy más necesario que nunca. Si antes nos esforzábamos por ocupar un lugar digno en medio de la lucha entre dos superpotencias, hoy nos debatimos entre el riesgo del hegemonismo unipolar, y la única forma posible, soportable y aceptable de sobrevivir: la existencia de un mundo multilateral, donde la paz, la libertad, el desarrollo y el progreso puedan tener lugar para todos. Nuestros pueblos así lo necesitan. No podemos defraudarlos”.