"No hay nada comparable al sentido de la dignidad y del honor. No hay nada comparable al sentido del patriotismo y al orgullo de los hombres y mujeres de un pueblo revolucionario."

"El secreto de la supervivencia de la Revolución Cubana es el consenso del pueblo, el apoyo del pueblo."

“Algún día la historia tendrá que examinar por qué ha resistido este pueblo, que tiene un nivel de educación más alto que ningún otro país del Tercer Mundo, un nivel de educación más alto incluso que muchos de los países desarrollados (…)”

“No se dejen confundir por nada, no se dejen engañar jamás por nadie. Esa es nuestra esperanza, y que este país jamás retroceda, que esta Revolución jamás retroceda, que toda la dignidad y la gloria que hemos adquirido no puedan destruirla nunca. Ese es nuestro compromiso y ese es nuestro juramento con nuestros mártires gloriosos, con nuestros muertos heroicos.”
 

“Un árbol se puede caer porque tenga raíces flojas, pero ningún árbol de raíces profundas podrá ser arrancado jamás, y tenemos millones de ciudadanos con raíces profundas y un pueblo de raíces muy profundas.”

“Hoy los ideales son más altos. Antes luchábamos por nuestro país; hoy luchamos por el mundo, y luchamos por el mundo debido a dos razones: una, porque adquirimos conciencia de humanidad, tan bellamente expresada en aquella frase martiana: "Patria es humanidad"; otra, porque adquirimos estos conceptos por nuestra educación política, revolucionaria, martiana, marxista, leninista, socialista.”

“Cada idea nueva puede ser un peldaño hacia las más altas cimas en el progreso humano. Nosotros recogimos las ideas de filósofos y pensadores, revolucionarios; nuestro pueblo ha hecho a la vez aportes de nuevas ideas y los seguirá haciendo.”

“Lo que nunca podrán imaginarse aquellos que cometen grandes crímenes contra los pueblos en la embriaguez de su impunidad y en el carácter efímero de su poder, es que la verdad siempre se abre paso más tarde o más temprano:  desde los que crucificaron a Cristo por llevar un mensaje de amor y de solidaridad a los pobres y oprimidos de Roma, hace dos mil años, hasta los que encerraron en una celda durante 27 años a Nelson Mandela por luchar contra el odioso sistema del apartheid en pleno siglo XX.”

“Se nos trata de imponer un orden económico en que nuestros países pequeños y pobres no tendrán otro futuro que el de convertirse en una inmensa zona franca donde la industria y el capital de los poderosos obtengan mano de obra barata, destruyan nuestro medio ambiente, agoten nuestros recursos y multipliquen sus ganancias sin pagar siquiera impuestos, cuando ya esos países no cuenten tampoco con los modestos ingresos aduanales que antes recibían”.

“Hace 50 años se nos viene engañando con la promesa de reducir el profundo abismo entre países pobres y ricos que no ha dejado de crecer un solo minuto en medio siglo de posguerra. La llamada reciprocidad no sería otra cosa que una injusticia histórica y una brutal arbitrariedad”.

“Se pretende dar igual tratamiento a países con capacidades y niveles de desarrollo muy distintos, lo cual es profundamente injusto. Nuestras economías especialmente atrasadas y vulnerables, consecuencia lógica de siglos de coloniaje, esclavitud y saqueo, sin esquemas preferenciales y un aporte considerable de recursos no reembolsables procedentes del exterior, no podrían participar jamás con éxito en la economía mundial”.

“La globalización es inevitable. Vano sería oponerse a una ley de la historia. Pero la que hoy se desarrolla, desde un punto de partida igualmente histórico, es en cambio posible y también inevitable transformarla, sin lo cual nuestra especie no podría sobrevivir. Tal vez es ya tarde, pero sería mejor no esperar a que fuese demasiado tarde”.