“Hay que confiar en la historia, hay que confiar en los pueblos, y eso nos estimula en esta lucha, y nos enseña”.
“Alrededor de 1 200 personas perecieron cuando el Flora. Hoy no habrían perecido, porque cada vez que hay peligro de ciclón, con presas y todo, se evacua toda la gente que vive en aquella región, porque ya hay un nivel de organización muy grande, participa todo el pueblo unido (…)”
"Lucharemos por nuestro pueblo y por la humanidad. Y nuestra voz puede llegar y llegará muy lejos".
"Vivimos una etapa en que los acontecimientos marchan por delante de la conciencia de las realidades que estamos padeciendo. Hay que sembrar ideas, desenmascarar engaños, sofismas e hipocresías, usando métodos y medios que contrarresten la desinformación y las mentiras institucionalizadas. La experiencia de 40 años de calumnias caídas sobre Cuba como lluvias torrenciales nos ha enseñado a confiar en el instinto y la inteligencia de los pueblos".
"Los pueblos lucharán, las masas desempeñarán importante y decisivo papel en esas luchas, que en el fondo será su respuesta a la pobreza y los sufrimientos que les han sido impuestos; mil formas creadoras e ingeniosas de presión y acción política surgirán."
"Ningún pueblo por sí solo, por grande y rico que sea —menos aún un mediano o pequeño país—, puede resolver por sí mismo y por sí solo sus problemas. Unicamente por visión estrecha, por miopía o ceguera política, o ausencia total de preocupación y sensibilidad por el destino humano, se puede negar esta realidad".
"No es mejor que otros nuestro pueblo; (...) No se trata de un gran pueblo de por sí, sino de un pueblo engrandecido por sí mismo, y su capacidad de hacerlo nace de la grandeza de las ideas y la justeza de las causas que defiende. No hay otras iguales; no las ha habido jamás".
“Tengo muy presente, y lo he tenido toda mi vida, que Bolívar fue el hombre a quien más admiró José Martí. Bolívar, Venezuela y su pueblo fueron siempre lo que más admiraron los cubanos. Bolívar, Venezuela, su pueblo y sus hazañas inspiraron siempre mis sueños de revolucionario latinoamericano y cubano.”
“Hay que buscar conceptos y hay que tener ideas que permitan un mundo viable, un mundo sostenible, un mundo mejor”.
"Ningún pueblo se hace revolucionario por la fuerza. Quienes siembran ideas no necesitan jamás reprimir al pueblo. Las armas, en manos de ese mismo pueblo, son para luchar contra los que desde el exterior intenten arrebatarle sus conquistas".
"Tengo la más absoluta convicción de que por la fuerza no se resolverá ese problema. Tengo la más absoluta convicción de que todas las tecnologías militares se estrellan contra la voluntad de resistencia de cualquier pueblo decidido a luchar. Tengo la convicción, como la tenemos con relación a nuestro propio país, de que a un pueblo dispuesto a luchar, ninguna potencia, por poderosa que sea, puede doblegarlo".
“Hemos formado a nuestros deportistas para que sirvan al pueblo, para que aporten alegría al pueblo, glorias al pueblo, honor al pueblo, y podemos decir de nuestros atletas, en primer lugar, que han aportado mucha gloria y mucho honor, infinitas satisfacciones y alegrías a nuestro pueblo”.