"¡Esta Revolución es del pueblo! Y es al pueblo a quien le corresponde defenderla; es al pueblo a quien le corresponde preservarla de vicios, de injusticias y de errores; es al pueblo a quien le corresponde imponer ese espíritu de justicia y de rectitud, y es solo el pueblo quien puede imponerlo".
Revolución es ayudarse unos a otros, revolución es ayudarse todos a todos, revolución es comprenderse, revolución es comprender cada vez mejor cuáles son nuestras obligaciones para con los demás, para con la patria; revolución es comprender cada vez mejor los grandes ideales, los grandes propósitos, las grandes metas que se ha propuesto nuestro pueblo.
"La lucha por la paz, es decir, la lucha contra la guerra, la lucha por el desarme, significa no una actitud pasiva, sino una actitud activa en favor de la independencia y de la liberación de los pueblos".
"Recordemos un principio fundamental del marxismo: ¡Que son las masas las que hacen la historia! ¡No nos desliguemos jamás de las masas!, ¡vayamos siempre, cada vez más, a las masas!, ¡tengamos cada vez más contacto con las masas!, ¡perfeccionemos cada vez más nuestro engranaje con las masas!"
“Ningún sistema socialista se nutre de la explotación del trabajo de otros pueblos ni de la explotación de los recursos naturales de otros pueblos. En un sistema socialista no existe la explotación del hombre por el hombre”.
“Cada cual debe luchar por la paz a su manera, cada cual debe luchar por la paz con lo que pueda y como pueda. Así, la América Latina, al enfrentarse cada vez más a los imperialistas, lucha por la paz. Mientras más pueblos luchando por su libertad, más posibilidades de paz en el mundo, más maniatados estarán los imperialistas, más débiles serán los imperialistas para desencadenar la guerra”.
"¡Seguiremos adelante, con este pueblo que ya tiene historia y que sigue escribiendo la historia!"
"¿Y qué es ese pueblo trabajador sino la más extraordinaria y hermosa unión, la más extraordinaria y entrañable hermandad? ¡Rostros de blancos y rostros de negros que se unen y se confunden en verdadera y profunda hermandad! ¡Rostros de hombres y mujeres, de jóvenes y de adultos! ¡Rostros de pueblo, de pueblo humilde, de pueblo trabajador!"
"¡Mientras mayor sea el enemigo, mientras más grandes sean los obstáculos, más se crecerá nuestro pueblo, más luchará nuestro pueblo, y con más decisión le diremos al imperio yanki: “¡No podrás contra nosotros, no podrás contra nosotros, no importa que nuestro pueblo sea pequeño!; ¡yanki, yanki imperialista, yanki imperialista, no importa cuán pequeño sea nuestro pueblo, no podrás destruir su decisión, no podrás destruir su porvenir, no podrás destruir su Revolución !"
“Esta Revolución la defiende el pueblo, la defienden los hombres y las mujeres que tienen valor para marchar con ella, que tienen fe para marchar con ella, que tienen espíritu de hierro para marchar con ella, para luchar junto a ella, para librar las batallas que sean necesarias junto a ella”.
“Nosotros sabemos también que los pueblos son indoblegables, son capaces de los más inconcebibles sacrificios, y que allí donde al timorato y al que le falta fe empiezan a doblárseles las piernas, el pueblo empieza a reaccionar con energía, con valor, a reaccionar frente a sus enemigos”.
“Los pueblos tienen una capacidad de lucha tremenda. Eso es lo que no saben los burgueses: adónde llega el sacrificio del pueblo, lo que es capaz de hacer el revolucionario, ¡cómo los espíritus revolucionarios se preparan a lo que sea, como sea! Porque eso es virtud de los pueblos heroicos, virtud de los pueblos que tienen derecho a ocupar un lugar en la historia. Y ese es nuestro pueblo. […]”