"¿Cómo puede hablar, en fin, de derechos humanos el gobierno imperialista que mantiene una base militar por la fuerza en nuestro territorio, y somete a nuestro pueblo a un criminal bloqueo económico?"
“Los problemas de África y del Medio Oriente se han convertido en el centro de la situación internacional de nuestros días y sus decisiones no solo influirán en el problema de la distensión internacional, que es el foco de las preocupaciones universales, sino que además determinarán el destino de los pueblos africanos, del pueblo árabe de Palestina y con ello el rumbo de la lucha de los países que en Asia, África y América Latina combaten por lograr consolidar y desarrollar sus independencias nacionales, e incorporarse a plenitud de igualdad y de derechos en el torrente de progreso que conduce a la humanidad hacia metas económicas y sociales más altas”.
“La historia del comercio internacional ha demostrado que el desarrollo es el factor más dinámico del comercio mundial. La mayor parte del comercio de nuestros días se realiza entre países plenamente industrializados. Podemos asegurar que mientras más se extienda la industrialización y el progreso en el mundo, más se extenderá también el intercambio comercial, beneficioso para todos”.
“La historia nos ha enseñado que el acceso a la independencia para un pueblo que se libera del sistema colonial o neocolonial es, a la vez, el último acto de una larga lucha y el primero de una nueva y difícil batalla. Porque la independencia, la soberanía y la libertad de nuestros pueblos, aparentemente libres, están de continuo amenazadas por el control externo de sus recursos naturales, por la imposición financiera de organismos internacionales oficiales y por la precaria situación de sus economías que les merma la plenitud soberana”.
“Cuando se analiza la estructura del mundo contemporáneo se comprueba que esos derechos de nuestros pueblos no están todavía garantizados. Los Países No Alineados sabemos bien cuáles son nuestros enemigos históricos, de dónde vienen las amenazas y cómo debemos combatirlas”.
“Queremos una paz que beneficie por igual a los grandes y a los pequeños, a los poderosos y a los débiles, que abarque todos los ámbitos del mundo y llegue a todos sus ciudadanos”.
“(…) los Países No Alineados no se oponen a soluciones que puedan ser logradas sin la lucha armada, siempre que de ellas pueda surgir un auténtico gobierno de la mayoría y en ellas se logre la independencia en forma que satisfaga a los pueblos combatientes (…)”
" La base de la paz justa en la región comienza por la retirada total e incondicional de Israel de todos los territorios árabes ocupados y supone para el pueblo palestino la devolución de todos sus territorios ocupados y la recuperación de sus derechos nacionales inalienables, incluido el derecho de retorno a su patria, a la libre determinación y al establecimiento de un Estado Independiente en Palestina, de conformidad con la Resolución 3236 de la Asamblea General. Ello implica la ilegalidad y nulidad de las medidas adoptadas por Israel en los territorios palestinos y árabes ocupados, así como del establecimiento de colonias o asentamientos en tierras palestinas y en los demás territorios árabes, cuyo desmantelamiento inmediato es un requisito para la solución del problema."
"Se habla con frecuencia de los derechos humanos, pero hay que hablar también de los derechos de la humanidad. ¿Por qué unos pueblos han de andar descalzos para que otros viajen en lujosos automóviles? ¿Por qué unos han de vivir 35 años para que otros vivan 70? ¿Por qué unos han de ser míseramente pobres para que otros sean exageradamente ricos? Hablo en nombre de los niños que en el mundo no tienen un pedazo de pan; hablo en nombre de los enfermos que no tienen medicinas; hablo en nombre de aquellos a los que se les ha negado el derecho a la vida y la dignidad humana."
“La mente humana se subleva de indignación al pensar que muchos de los angustiosos problemas que agobian a la mayor parte de la población mundial, como son el hambre, la incultura, la desatención de la salud, la falta de vivienda y de trabajo, pudieran aliviarse en gran medida si solamente una parte de los fabulosos recursos que se destinan a la carrera de armamentos y a los gastos militares se pusieran en función de la justa causa del bienestar y el progreso de los pueblos”.
“Jamás la causa palestina pareció más justa que en el contraste con la brutalidad repulsiva de sus adversarios. La humanidad no olvidará ni el heroísmo de los agredidos ni la barbarie de los agresores. Es dramático que el pueblo hebreo, que suscitó compasión y simpatías universales cuando Hitler amenazó con su exterminio, haya sido conducido por el sionismo a comprometerse en este insano genocidio. Se explica, por ello, que en el propio Israel haya surgido un clamor de paz y el reclamo de castigo para los responsables de aquellas matanzas”.
"Frente a la tragedia nuclear que nos amenaza, el drama del subdesarrollo y la explotación que nos oprime, y la crisis económica y social que nos azota, no caben la resignación ni el acomodo. La única salida a la altura del hombre es la de luchar."