“Si patria es humanidad, como sentenció Martí, somos ciudadanos del mundo y hermanos de todos los pueblos del planeta”.
“Ninguna circunstancia hará variar el interés y la voluntad de Cuba de profundizar los lazos de amistad y cooperación con las hermanas naciones del Caribe. No escatimaremos esfuerzos por lograr la integración regional y la unidad de nuestros pueblos.”
“Los últimos siete años han sido de intenso y creciente batallar en el campo de la solidaridad y de la formación de médicos cubanos y de otros pueblos hermanos. Los medios y los métodos se han revolucionado de modo increíble, y la formación teórica y práctica supera considerablemente la que se conoció a lo largo de la historia. Más exacto sería decir que la multiplican”.
“La Brigada “Henry Reeve” ha sido creada, y cualquiera que sea la tarea que ustedes asuman en cualquier rincón del mundo o en nuestra propia patria, llevarán siempre la gloria de la respuesta valiente y digna que han dado al llamado de solidaridad con el pueblo hermano de Estados Unidos, y en especial sus hijos más humildes.
¡Adelante, generosos defensores de la salud y de la vida, vencedores del dolor y de la muerte!”
“Es fabuloso el camino que se abre hacia la formación de sensibilidad y apreciación de las artes entre los más jóvenes y hacia el ambicioso propósito de crear una cultura general integral masiva en nuestro pueblo”.
“El imperio no pudo alcanzar sus propósitos de desmembrar Angola y escamotear su independencia. Lo impidió la heroica y larga lucha de los pueblos de Angola y de Cuba”.
“Por primera vez, en ese apartado punto de la geografía africana, la sangre de cubanos y angolanos se unió para abonar la libertad de aquella sufrida tierra. Fue en ese momento cuando Cuba, en coordinación con el presidente Neto, decidió el envío de tropas especiales del Ministerio del Interior y unidades regulares de las FAR en completa disposición combativa, trasladas por aire y mar para enfrentar la agresión del apartheid. (…) Se iniciaba lo que dio en llamarse Operación Carlota, nombre en clave de la más justa, prolongada, masiva y exitosa campaña militar internacionalista de nuestro país”.
“En una aldea de África —como ya hemos dicho y diremos cuantas veces sea necesario—, un médico internacionalista cubano puede formar a la vez a varios excelentes médicos junto a él, en el mayor laboratorio del mundo, que es la comunidad, y combatir en ella los padecimientos concretos de cada región específica de África. Los libros que ese médico lleve consigo servirán como un fondo común de conocimientos.”
“Los médicos y los demás profesionales y técnicos de la salud cubanos constituyen una fuerza excepcional. Ningún país cuenta con algo similar; igual que los soldados internacionalistas de nuestra isla, se formaron en el combate. Sus misiones en el exterior se atienen a rigurosas normas éticas. Sus servicios se prestan gratuitamente o se comercializan, según las circunstancias del país receptor. Ellos no son exportables. Sin embargo, los libros no alcanzan. No basta que en las bibliotecas haya suficientes para las consultas incesantes que tienen lugar. Hace falta que cada uno de nuestros profesionales de la salud posea un texto clásico de su especialidad, y si desempeña o practica dos, tres o más misiones en el hospital o policlínico, debe disponer de un ejemplar clásico de cada una.”
“En Timor Leste, que antes de la independencia sufrió genocidio, surgieron conflictos internos apoyados por Australia que, aliada de Estados Unidos, se apropió de los campos de gas, en las proximidades de las costas timorenses. En ninguna circunstancia los médicos cubanos abandonaron a sus pacientes, que eran todos los habitantes de la pequeña nación. Allí quedó el personal que los sustituyó. Esos sí son médicos y graduados cubanos, de los cuales hay miles, que el imperio hace indecibles esfuerzos por sobornar, alcanzando exiguos resultados. Ningún otro país del hemisferio occidental o del mundo posee semejante riqueza. Hoy formamos a cientos de jóvenes timorenses en nuestras facultades de Medicina. Los médicos que acaban de regresar muestran un ejemplo de lo que puede la conciencia.”
“Quizás el más impactante aspecto de nuestra cooperación médica radica en la formación de [...] jóvenes bolivianos que estudian medicina en Cuba, [...] en la Escuela Latinoamericana de Medicina, en la que se han producido ya tres graduaciones con excelentes resultados [...]. No exagero si afirmo que entre los más firmes y combativos amigos de Cuba en América Latina, y por supuesto en Bolivia, están los familiares cuyos hijos estudian esa especialidad en nuestra patria.”
“Para los pueblos y gobiernos de América Latina será una prueba de fuego. Para nuestros médicos y educadores, cualquier cosa que ocurra en el país donde desempeñan su noble y pacífico trabajo, también lo será. Ellos, ante situaciones de peligro, no abandonarán a sus pacientes y alumnos.”