“[…] ¡El trabajo ha sido el gran maestro de la humanidad, el gran propulsor de la humanidad! Y por eso el hombre domina cada vez más la naturaleza, gracias a la experiencia que fue adquiriendo a través de miles de años. Y el hombre llegará a producir tanto cuanto necesita para vivir decorosamente”.

"Y en este mundo que vivimos, en esta hora que vivimos, nosotros somos defensores de la paz, estamos del lado de los que defienden la paz; defensores de la soberanía de los pueblos, defensores de los derechos de la humanidad".

"Los pueblos, todos los pueblos libres, verdaderamente libres, todos los pueblos que ansían vivir en un mundo de paz, en un mundo de justicia, en un mundo de respeto a los derechos soberanos de las naciones y de los estados, tienen la necesidad de estar siempre dispuestos a defender esos derechos, a defenderlos a cualquier precio, a defender la paz, porque la paz es un interés de toda la humanidad; el derecho a vivir en paz, el deseo de vivir en paz, deseo de toda la humanidad.  Porque la humanidad toda sabe que se vería afectada, sin excepción, por las consecuencias de una guerra.  Toda la humanidad lo sabe, toda la humanidad se vería afectada, y por eso la paz es el gran anhelo de la humanidad".

"La historia ha seguido su curso inexorable, y ha marcado el fin de aquella etapa ignominiosa para la humanidad, ausente de garantías para los pueblos, para los pueblos pequeños, para las naciones débiles militarmente y que estaban a merced de la fuerza, cuyos derechos, cuya independencia, cuyos destinos, estaban a merced de la fuerza de los imperios poderosos.  ¡Afortunadamente para la humanidad esos tiempos han pasado!"

"Solo el camino del trabajo, de la técnica y de la ciencia es lo que hace progresar a la humanidad".

"La humanidad seguirá su curso victorioso, la humanidad tiene motivos para estar optimista, para creer que las fuerzas progresistas vencerán sobre la reacción, para creer que las fuerzas de la paz se impondrán a las fuerzas retrógradas que quieren la guerra".

“De la sociedad humana no puede desaparecer el trabajo, porque solo el trabajo produce las cosas que necesitamos, los bienes que necesitamos; lo que sí desaparece con la Revolución es la explotación del trabajo humano”.

“Nosotros debemos aprovechar lo que la humanidad, lo que la inteligencia humana produce y, de la misma manera, debemos estar dispuestos siempre a facilitarles a los demás pueblos los descubrimientos que nosotros hagamos, las investigaciones que nosotros hagamos, los éxitos que nosotros tengamos. Y esa es la filosofía de nuestra Revolución: si recibimos de todos los pueblos, debemos estar dispuestos a facilitarles también nuestros conocimientos a todos los pueblos”.

“Creer en la posibilidad de que un día la sociedad humana sea capaz de poseer todos los bienes que necesita, es creer en el trabajo del hombre, es creer en la inteligencia del hombre. ¡Ser comunista es creer en el trabajo del hombre y en la inteligencia del hombre!”

“En siglos pasados muchos hombres pensaron que la humanidad llegaría un momento en que se moriría de hambre, muchos hombres en siglos pasados consideraban que este era un problema absolutamente insoluble. Sin embargo, esa no puede ser la posición de los hombres que tengan fe en la ciencia, en virtud de un principio elemental: la materia ni se crea ni se destruye, se transforma, incluso el agua que se evapora no se pierde, el nitrógeno que se nos esfuma en forma de amoniaco no se pierde”.

“¿Y cuál sería el futuro de la humanidad si esas dos magnitudes continuaran avanzando en direcciones opuestas, es decir, crecimiento de la población y disminución de la fertilidad de la tierra? La única solución está, precisamente, en la ciencia, que permita —superando esa tendencia natural de desgaste de las tierras, de disminución de la fertilidad de las tierras— aumentar año por año los rendimientos de las tierras, aumentar año por año la capacidad de producción de las tierras”.