“Ya de por sí, y sin salirnos del ámbito nacional, nuestra tarea es muy dura y difícil, porque ya de por sí, y por ser esta una revolución verdadera y no una farsa más de las muchas que ha contemplado América; por ser una revolución y no un cuartelazo, por ser una cura de raíz y no una simple poda donde vuelven a retoñar los males añejos, por ser una operación quirúrgica en que hay que cortar por lo sano y abandonar las curitas de mercurocromo, tenemos grandes problemas”.

 

"La inteligencia y el corazón deben marchar juntos y estas palabras no las inspiran un sentimiento egoísta, egoístas jamás seremos, las inspiran un sentimiento de responsabilidad histórica, un sentimiento de solidaridad con todos los pueblos de América, porque sabemos lo que el fracaso de Cuba significa para América, como sabemos lo que para América significa el triunfo de Cuba".

“(…) el futuro de América será un futuro muy distinto de lo que ha sido hasta hoy. Todo depende de nuestra fe, todo depende de nuestro propio esfuerzo, todo depende de nosotros mismos”.

“Tengo fe en este despertar formidable de nuestro continente.  Tengo fe absoluta en el futuro de este continente.  Tengo fe y puedo afirmar aquí que tengo la seguridad de que el futuro de América será un futuro muy distinto de lo que ha sido hasta hoy.  Todo depende de nuestra fe, todo depende de nuestro propio esfuerzo, todo depende de nosotros mismos."

"¿Qué sería de América si los gobiernos constitucionales que hoy existen caen en manos de las minorias armadas?¿Qué destino le espera si nosotros no hallamos solución a estos problemas?¿Qué destino espera América, si esas minorias que no entienden de otra solución que el terror, el crimen, el destierro, la cárcel y la destrucción de todos los derechos humanos, toman el poder en esos instantes en que, precisamente, nuestros males se agravan, en que precisamente nuestra taza de crecimiento y desarrollo disminuye?¿Qué alternativa le quedaría a los pueblos de América?¿Cuáles no serían las consecuencias?¿Quién podría detener en esas circunstancias los tremendos conflictos que posiblemente derivasen hacia una espantosa contienda civil, a una tremenda pugna entre las concepciones que hoy se debaten en el mundo?¿Quién puede afirmar que por ese camino la América no corra el riesgo de perderse para el ideal democrático, que es el ideal de este continente?"

“Solo unidos podemos lograr las grandes ansias de América; solo unidos los pueblos dentro de cada nación y solo unidas las naciones entre sí, creando esa conciencia, podremos llevar adelante los propósitos y las aspiraciones de América, por sus propias fuerzas, por su propio esfuerzo, Nuestra América, la que decía Martí, la América que sustenta los mismos sentimientos, que habla el mismo idioma”.

“La América nuestra tiene un destino propio, la América nuestra tiene un rol propio, la América nuestra, con sus características geográficas, con sus características espirituales, con sus características materiales, con la idiosincrasia de nuestros pueblos, con el carácter de nuestros pueblos, solo puede seguir un camino enteramente propio”.

“Los que hemos leído la historia de América, los que más de una vez nos hemos puesto a meditar, desde que adquirimos las primeras nociones políticas, desde que adquirimos los primeros conceptos de lo que era este continente, de su origen, de su historia; y se nos hacía difícil comprender por qué la América nuestra había llegado al estado actual;(…) por qué habíamos vivido tan ausentes; por qué habíamos vivido tan distantes; por qué habíamos vivido tan indiferentes nosotros a los que muchas veces no nos ha separado más que un río, o una línea imaginaria, o una montaña o un brazo de mar; pero que en el fondo y en esencia éramos la misma cosa.”

“El problema de Cuba no es más que un ejemplo de lo que es la América Latina. Y, ¿hasta cuándo estará esperando la América Latina para su desarrollo? Pues, tendrá que esperar, de acuerdo con el criterio de los monopolios, hasta las calendas griegas”.

“Cuba fue el último país de América en librarse del coloniaje español, del yugo colonial español, con perdón de su señoría, el representante del gobierno español. Y por ser el último, tuvo que luchar también más duramente”.

“Ojalá no hubiese tenido que esperar tanto tiempo nuestro país para hacer una Revolución; ojalá no hubiesen tenido que esperar más de siglo y medio, o tanto como siglo y medio, los demás pueblos de América Latina; siendo este país el país privilegiado que ha podido hacer la primera gran revolución social en este continente; cuanto más profunda y cuanto más extraordinaria sea esa revolución, y cuanto más lejos llegue y cuanto más pueda constituir un ejemplo para los demás pueblos hermanos de este continente, ¡tanto más podremos sentirnos orgullosos los cubanos del privilegio de hacer esa Revolución!”

"El imperialismo no puede resistir la idea de un pueblo latinoamericano libre, ni gobiernos independientes, porque los imperialistas estaban acostumbrados a gobiernos sometidos y a pueblos esclavizados; el imperialismo no puede acostumbrarse a la idea de que de la noche a la mañana desaparecieran de un país de América sus latifundios, sus monopolios, sus bancos y sus propiedades, propiedades que habían adquirido a base de las concesiones y de las prebendas de los gobiernos sometidos, para dominar la economía de nuestro país".