"Los hombres que cayeron en nuestras tres guerras de independencia juntan hoy su esfuerzo con los hombres que han caído en esta guerra; y a todos nuestros muertos en las luchas por la libertad podemos decirles que por fin ha llegado la hora en que sus sueños se cumplan."
“La república no fue libre en 1895 y el sueño de los mambises se frustró a última hora; la Revolución no se realizó en 1933 y fue frustrada por los enemigos de ella. Esta vez la Revolución tiene al pueblo entero, tiene a todos los revolucionarios, tiene a los militantes honorables. ¡Es tan grande y tan incontenible su fuerza, que esta vez el triunfo está asegurado!”
"¡Rendimos un tributo y lo seguiremos rindiendo no solo a los caídos de hoy, a los caídos de ayer, a los caldos de nuestras luchas de independencia, porque los mártires de la libertad, los mártires del progreso de su pueblo, los mártires del ideal, son los mismos de una organización que de otra, de una generación que de otra, de hoy como la de ayer, como la de antes de ayer. Son hombres que han muerto luchando por un sueño, sueño que no se ha realizado, pero sueño que ustedes y nosotros vamos a realizar!".
"(...) en las circunstancias actuales la Revolución Cubana tiene que estar muy alerta y el pueblo cubano tiene que estar muy alerta y muy unido frente a los peligros que lo amenazan".
"Después de este largo trecho que ha andado la república, nos imaginamos aquellos hombres que hace más de medio siglo concibieron para su patria grandes realizaciones, por las cuales ellos se decidieron a entregarlo todo. ¿Qué cruzaba por la mente de aquellos revolucionarios? ¡Cuántas esperanzas! ¡Cuántos sueños de felicidad para su país! Cuántas ilusiones, sin pensar quizás en lo lejos que estaban de realizarse todavía, porque la patria plenamente libre, la república absolutamente independiente y soberana, el pueblo dueño de sus propios destinos, fue un sueño de aquel día”.
“Porque cuando un pueblo está construyendo su futuro, cuando un pueblo se ha salido del pasado y ha roto las cadenas, y ha abierto brecha en medio de una muralla de intereses, ¡ese pueblo no se resigna jamás a abandonar el camino emprendido, a ese pueblo no podrán vencerlo nada ni nadie!”
“¡Somos fuertes no porque tengamos fusiles, sino porque hay hombres y mujeres dispuestos a manejar esos fusiles, porque hay un pueblo que está dispuesto a usarlos en defensa de sus derechos sagrados y de sus grandes aspiraciones!”
“Y no es nuevo, ya la historia nos hablaba de grandes mujeres en nuestras luchas por la independencia, y una de ellas las simboliza a todas: Mariana Grajales, aquella que le dijo al hijo más pequeño: “¡Empínate, para que vayas a luchar también por tu patria!"
“Por arreglar a su país venían luchando desde hace mucho tiempo los cubanos. Pero había una fuerza muy poderosa que nos impedía arreglar nuestro país. Esa fuerza era la penetración imperialista de Estados Unidos en nuestra patria; esa fuerza fue la que frustró nuestra plena independencia; esa fuerza fue la que no dejó penetrar a Calixto García y a sus bravos soldados en Santiago de Cuba; esa fuerza fue la que impidió al ejército libertador hacer la revolución en los inicios de la república; esa fuerza fue la que determinó, desde los primeros momentos, los destinos de nuestra patria; esa fuerza fue la que permitió el apoderamiento de los recursos naturales y de las mejores tierras de nuestra patria, por intereses extranjeros; esa fuerza fue la que se arrogó el derecho a intervenir en los asuntos de nuestro país; esa fuerza fue la que aplastó cuantas revoluciones trataron de hacerse; esa fuerza fue la que se asoció siempre a todo lo negativo, a todo lo reaccionario y a todo lo abusivo que había en nuestro país. Esa fuerza fue la que impidió que en nuestra patria se hubiera hecho una revolución antes. Y esa fuerza es la que nos trata de impedir que nosotros arreglemos a nuestro país ahora.”
“Mucha sangre valerosa de puertorriqueños y muchos sacrificios ha costado a ese pueblo la ocupación imperialista de Estados Unidos. Muchos son los esfuerzos que Estados Unidos ha hecho por destruir el nacionalismo puertorriqueño, por destruir la cultura de Puerto Rico, por destruir todas las características propias del pueblo puertorriqueño. Y aun hoy, desgraciadamente, el pueblo de Puerto Rico no es independiente”.
“El actual minuto que vive nuestra patria no es sino la culminación del esfuerzo de nuestro pueblo durante más de un siglo para llegar a ser lo que es hoy; más de un siglo de lucha por la independencia plena, más de un siglo de incesante batallar, de incesante lucha, de incesantes caídas y de incesantes levantamientos, de incesantes reveses y de incesantes nuevos esfuerzos por alcanzar la meta; más de un siglo de sacrificio, de dolor, de lágrimas, para llegar a lo que somos hoy, para llegar a lo que tenemos hoy”.
“De nuevo, en el año 1895, el pueblo volvió a luchar. Ya en aquella ocasión contaban con muchos hombres que tenían experiencias de la guerra anterior. Y así, hombres procedentes del campo, como los Maceo, Calixto García, Máximo Gómez que si bien había tenido alguna educación militar en su tierra natal, era también un hombre humilde dedicado a las tareas agrícolas, aquellos hombres asombraron al mundo con su capacidad de jefe, con su audacia, con su inteligencia, y muchos de ellos derrotaron a los mejores generales del ejército español, graduados en las escuelas militares de su país.
Y no fueron los combatientes los que pudieron pasear esa bandera, la bandera de la patria en la hora del triunfo, fueron los rapaces extranjeros, los cowboys del oeste, los agentes de la rapiña, los que hicieron ondear en los mástiles de la patria su bandera, su bandera imperial, su bandera de explotación, y fueron sus soldados los que sustituyeron a los soldados de España, los que implantaron su orden, los que ni siquiera dejaron entrar en Santiago de Cuba al glorioso general Calixto García.”