“Es destacable algunas características que hemos observado en los compañeros revolucionarios nicaragüenses. En primer lugar es destacable el espíritu combativo del pueblo, el heroísmo, la valentía. Se han destacado como grandes combatientes, pero se han destacado también como grandes tácticos y grandes estrategas políticos; han demostrado una gran sabiduría, una gran capacidad de unir, una gran capacidad para actuar en medio de circunstancias difíciles y complejas”.

“El triunfo sandinista no es solo la victoria frente a 45 años de somocismo; es la victoria frente a 150 años de dominación extranjera en el país, es la victoria alcanzada sobre siglos y siglos de conquista, de explotación y dominio extranjero; porque si algo puede asegurarse es que por primera vez, ¡por primera vez!, ha sido totalmente libre e independiente el pueblo de Nicaragua en toda su historia”.

"En las relaciones internacionales practicamos nuestra solidaridad con hechos, no con bellas palabras. (…) Cuba tiene en estos momentos prestando servicio en el exterior, el doble del número de médicos que el total de los que trabajan en distintos países a través de la Organización Mundial de Salud de las Naciones Unidas. Nobles y abnegados hijos de Cuba han caído a miles de millas de su patria apoyando al movimiento de liberación, defendiendo causas justas de otros pueblos, combatiendo contra la expansión de los racistas sudafricanos y otras formas de agresión imperialista a la dignidad humana y a la integridad e independencia de naciones hermanas. Ellos expresan la pureza, el desinterés, el espíritu de solidaridad y la conciencia internacionalista, que la revolución ha forjado en nuestro pueblo."

“La historia nos ha enseñado que el acceso a la independencia para un pueblo que se libera del sistema colonial o neocolonial es, a la vez, el último acto de una larga lucha y el primero de una nueva y difícil batalla. Porque la independencia, la soberanía y la libertad de nuestros pueblos, aparentemente libres, están de continuo amenazadas por el control externo de sus recursos naturales, por la imposición financiera de organismos internacionales oficiales y por la precaria situación de sus economías que les merma la plenitud soberana”.

"Se ha propuesto que en lugar del espíritu de enfrentamiento utilicemos el sentido de la interdependencia económica mundial que permita conjugar las fuerzas de todas las economías para obtener beneficios comunes, pero el concepto de la interdependencia solo es aceptable cuando se parte de admitir la injusticia intrínseca y brutal de la actual interdependencia. Los países en vías de desarrollo rechazan el que se les proponga como “interdependencia” la aceptación de la injusta y arbitraria división internacional del trabajo, que el colonialismo moderno les impuso a partir de la revolución industrial inglesa y que el imperialismo profundizó".

“(…) los Países No Alineados no se oponen a soluciones que puedan ser logradas sin la lucha armada, siempre que de ellas pueda surgir un auténtico gobierno de la mayoría y en ellas se logre la independencia en forma que satisfaga a los pueblos combatientes (…)”

"Lo que nos caracteriza es precisamente nuestro propio espíritu de independencia, lo que nos caracteriza es la defensa de los principios soberanos de nuestros países, el anhelo de luchar por nuestros pueblos, de acabar con el analfabetismo, de acabar con la miseria, de acabar con el desempleo, de acabar con la falta de asistencia médica, de acabar con la pobreza, de acabar con la indignidad, que bastante había en nuestro país, desde la prostitución, el juego, el tráfico de drogas".

“Vivimos hoy tiempos difíciles en los que es preciso fortalecer como nunca antes la unidad de acción entre todas las fuerzas de la independencia, la paz y el progreso de los pueblos. Nunca antes vivió la humanidad momentos tan peligrosos y complejos. La irresponsable política armamentista, de confrontación y de fuerza, aplicada por el gobierno de Estados Unidos, ha incrementado hasta límites intolerables el peligro de una guerra devastadora, de la que el mundo no podría recuperarse".

“¡El honor no se negocia, la patria no se negocia, la dignidad no se negocia, la independencia, la soberanía, la historia, la gloria no se negocia!”

"La libertad no es un camino fácil, la verdadera libertad, la verdadera justicia no es un camino fácil, y nuestra historia nos lo enseña, nos lo enseña nuestra historia. Empezaron las luchas por la independencia en 1868, (…) por estas tierras que fueron bañadas con la sangre de tantos héroes. Empezaron las luchas de 1868, y lucharon 10 años, y no obtuvieron la victoria; y esperaron casi 20 años para reanudar la lucha otra vez, y lucharon años y tampoco alcanzaron la victoria a causa de la intervención yanki; y fue después de 90 años de lucha, puede decirse, en el siglo pasado y en el presente siglo, que pudimos ser dueños por primera vez de nuestro destino ¡Verdaderamente dueños! Nuestra responsabilidad histórica es saber qué hacemos con esa libertad y cómo empleamos la oportunidad que hemos conquistado en la historia."

"Nosotros no somos una potencia mundial, somos un pequeño país y estamos dispuestos a hacer nuestra contribución a la paz; pero lo que nunca, jamás, renunciaremos es a nuestros principios, nunca, jamás, renunciaremos a nuestra dignidad, nunca, jamás, renunciaremos a nuestra ideología, a nuestra independencia.”

“Nosotros no somos una potencia mundial, somos un pequeño país y estamos dispuestos a hacer nuestra contribución a la paz; pero lo que nunca, jamás, renunciaremos es a nuestros principios, nunca, jamás, renunciaremos a nuestra dignidad, nunca, jamás, renunciaremos a nuestra ideología, a nuestra independencia”.