"La libertad no es un camino fácil, la verdadera libertad, la verdadera justicia no es un camino fácil, y nuestra historia nos lo enseña, nos lo enseña nuestra historia. Empezaron las luchas por la independencia en 1868, (…) por estas tierras que fueron bañadas con la sangre de tantos héroes. Empezaron las luchas de 1868, y lucharon 10 años, y no obtuvieron la victoria; y esperaron casi 20 años para reanudar la lucha otra vez, y lucharon años y tampoco alcanzaron la victoria a causa de la intervención yanki; y fue después de 90 años de lucha, puede decirse, en el siglo pasado y en el presente siglo, que pudimos ser dueños por primera vez de nuestro destino ¡Verdaderamente dueños! Nuestra responsabilidad histórica es saber qué hacemos con esa libertad y cómo empleamos la oportunidad que hemos conquistado en la historia."

“El que necesita las armas es el imperialismo, porque está huérfano de ideas. Para mantener este sistema oprobioso, para mantener todas estas situaciones de las que se han hablado aquí, necesita las armas, tiene que mantenerlas mediante la fuerza; pero si hay ideas, si existen ideas se pueden defender esas ideas y se pueden hacer que triunfen las ideas; las ideas no necesitan ni de las armas, en la medida en que sean capaces de conquistar a las grandes masas. La contradicción entre socialismo y capitalismo nadie puede pensar en resolverla por la fuerza, hay que estar loco para pensar en eso; y los que piensan en eso son los imperialistas, por ello mantienen bases militares en todas partes del mundo, amenazan a todo el mundo, intervienen en todas partes.”

“En estos cruciales años, la potencia capitalista más poderosa y de más recursos de todos los tiempos se ha permitido el lujo de vivir parasitariamente a costa de los ahorros del resto del mundo, que no solo se ha visto obligado a financiarle déficit fiscales y comerciales como jamás se habían conocido, sino también una carrera armamentista que no tiene paralelo en la historia.”

"Pero si ellos no comprenden de inmediato, nosotros, los que estamos aquí, no podemos cruzarnos de brazos. Representamos una fuerza que, a pesar de nuestras diferencias visibles, es a la vez convergente y poderosa. Todos defendemos una paz verdadera sin miseria ni retraso; todos condenamos el apartheid, repudiamos el intervencionismo contra los países independientes; todos aspiramos a cambiar lo que hoy existe para hacerlo mejor, más humano(…)"

“(…) la lucha por la liberación fue interrumpida por la intervención yanki: intervención acompañada del engaño, acompañada de ocultos propósitos, acompañada de la mentira, que se presentaba como intervención liberadora de nuestro país. Intervención que sirvió para apoderarse de Puerto Rico, que todavía permanece bajo el yugo imperial, y para apoderarse de otros territorios; para imponernos una Enmienda Platt con derecho a intervenir en el país cuantas veces les diera la gana, para imponernos una base naval en una de las mejores bahías del país, donde todavía permanecen, y para imponer el neocolonialismo en nuestra patria”.

“El imperialismo tratará de dividirnos para buscar cualquier pretexto con qué justificar sus acciones intervencionistas en nuestro país, y esa estrecha y sólida unidad les impedirá a ellos siempre el pretexto para eso. Pero en cualquier circunstancia estaremos siempre preparados para la guerra de todo el pueblo y para defender hasta el último rincón de nuestro país mientras haya un revolucionario y haya un arma con qué defenderla. Porque como decía a los estudiantes en aquella ocasión, cada hombre, cada revolucionario debe decir: Yo soy el ejército, yo soy la patria, yo soy la Revolución […]”

"Con hegemonismos, con intervenciones de todo tipo bajo cualquier pretexto, que solo tienen lugar en países pequeños y del Tercer Mundo, sin el respeto al derecho sagrado de cada país a su plena independencia e igualdad en las relaciones internacionales, no puede haber paz ni desarrollo social."

“(…) el puertorriqueño es como el uruguayo: latino, tiene la misma cultura; sin embargo, lo vemos allí en la más triste condición, que es la de tener que soportar aquello casi como un fatalismo, y con un gran número de gente partidaria de convertir a Puerto Rico en un Estado de la Unión, y ese es un país latinoamericano”.

“Es deber sagrado reforzar sin tregua nuestra capacidad y preparación defensiva, preservando el principio de cobrar a los invasores en cualquier circunstancia un precio impagable”

"La retirada final de Viet Nam fue desastrosa. Un ejército de medio millón de hombres entrenados y armados hasta los dientes no pudo resistir el empuje de los patriotas vietnamitas. Saigón, la capital colonial, actual Ho Chi Minh, fue abandonada de forma bochornosa por los ocupantes y sus cómplices, algunos de ellos colgados de los helicópteros. Estados Unidos perdió más de 50 mil valiosos hijos, sin contar los mutilados. Había gastado 500 mil millones de dólares en aquella guerra sin impuestos, siempre de por sí desagradables. Nixon renunció unilateralmente a los compromisos de Bretton Woods y creó las bases de la actual crisis financiera. Todo lo que lograron fue un candidato para el Partido Republicano, 41 años después."

“Cuando desembarcaron por allí los invasores, había tres carreteras que cruzaban la ciénaga, centros construidos y en construcción para el turismo, y hasta un aeropuerto en las proximidades de Playa Girón, último reducto de las fuerzas enemigas, que nuestros combatientes tomaron por asalto al atardecer del 19 de abril de 1961.  He hablado otras veces de aquella historia.  Estuvimos a punto de recuperarlo en menos de 30 horas.  Maniobras de engaño por parte de la Marina de Estados Unidos retrasaron nuestro fulminante ataque con tanques en la madrugada del 18. […] Fue tradición desde el primer combate victorioso, el 17 de enero de 1957, curar a los adversarios heridos.  Eso consta en la historia de nuestra Revolución.”

“La poderosa potencia del norte fue siempre hostil a nuestra lucha, pues desde hacía mucho tiempo le había asignado el destino manifiesto de formar parte de su territorio en plena expansión.

Llegado el momento, la decadencia del imperio español, donde nunca se ponía el Sol, le facilitó el zarpazo a la nueva potencia imperial para arrebatarle Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam. Buscó los pretextos, utilizó el engaño y la mentira, reconoció que de hecho y de derecho el pueblo cubano era libre e independiente, con lo cual buscaba el apoyo de sus aguerridos combatientes para apoyar la guerra de los interventores.”