“Nosotros nos esforzamos por formar una juventud sana, una juventud revolucionaria, en medio de un mundo donde los problemas de la juventud son problemas muy serios, sobre todo cuando contemplamos el espectáculo de la juventud de los países capitalistas”.

“La juventud cubana debe jugar aun un papel más importante en el proceso revolucionario. Al parecer la propia vida, la propia experiencia, demuestran que las posibilidades de la juventud y las posibilidades de su papel en el proceso revolucionario, en la construcción del socialismo y del comunismo, son aun superiores a las que cualquiera de nosotros hubiese sido capaz de imaginar”.