"Y este pueblo ha luchado 100 años, 100 años.  Generación tras generación, luchó 100 años; decenas de miles, cientos de miles de héroes, de mártires, en ese largo camino por conquistar esta libertad, por conquistar este derecho a llamarnos pueblo libre, pueblo soberano, pueblo independiente, dueño de sus riquezas, dueño de sus minas, dueño de sus tierras, dueño de sus fábricas, dueño, por tanto, de su porvenir".

"Nosotros, los cubanos, podemos sentirnos orgullosos de una revolución que surge al mundo sin ansias de dominio, sin propósito de explotación ni de dominación de otros pueblos, sino que nace al mundo como ejemplo, con una aspiración de justicia, de justicia amplia, de justicia honda, dentro del más extraordinario sistema de respeto a las libertades humanas que ha conocido el mundo".