"(...)constituyen esta Federación de Mujeres Cubanas, unidas en esa palabra: cubanas, y unidas en esa bandera que llevan en sus manos. Y se han unido para trabajar, para trabajar y para luchar; se han unido para todas las tareas que la Revolución nos trae; se han unido para la lucha y se han unido para el trabajo; se han unido para ayudar a la patria en cualquier circunstancia. Si mañana en el combate, mañana prestarán su esfuerzo; si hoy en el trabajo, hoy prestarán su esfuerzo".
“Y no es nuevo, ya la historia nos hablaba de grandes mujeres en nuestras luchas por la independencia, y una de ellas las simboliza a todas: Mariana Grajales, aquella que le dijo al hijo más pequeño: “¡Empínate, para que vayas a luchar también por tu patria!"
"Gracias a que hemos tenido un pueblo extraordinariamente virtuoso, gracias a que este pueblo empezó su lucha desde muy temprano, que luchó solo por su independencia hace un siglo, un pueblo que tuvo hombres como Maceo, como Céspedes, como Agramonte, como Calixto García, y un pueblo que tuvo tan extraordinario Apóstol, un hombre de visión tan lejana, un hombre de entraña tan humana, un hombre de elocuencia y de sabiduría tan extraordinarias como José Martí, que forjó la nacionalidad de la patria."
“Por arreglar a su país venían luchando desde hace mucho tiempo los cubanos. Pero había una fuerza muy poderosa que nos impedía arreglar nuestro país. Esa fuerza era la penetración imperialista de Estados Unidos en nuestra patria; esa fuerza fue la que frustró nuestra plena independencia; esa fuerza fue la que no dejó penetrar a Calixto García y a sus bravos soldados en Santiago de Cuba; esa fuerza fue la que impidió al ejército libertador hacer la revolución en los inicios de la república; esa fuerza fue la que determinó, desde los primeros momentos, los destinos de nuestra patria; esa fuerza fue la que permitió el apoderamiento de los recursos naturales y de las mejores tierras de nuestra patria, por intereses extranjeros; esa fuerza fue la que se arrogó el derecho a intervenir en los asuntos de nuestro país; esa fuerza fue la que aplastó cuantas revoluciones trataron de hacerse; esa fuerza fue la que se asoció siempre a todo lo negativo, a todo lo reaccionario y a todo lo abusivo que había en nuestro país. Esa fuerza fue la que impidió que en nuestra patria se hubiera hecho una revolución antes. Y esa fuerza es la que nos trata de impedir que nosotros arreglemos a nuestro país ahora.”
“[…] ¿Qué ha hecho Cuba para ser condenada? ¿Qué ha hecho nuestro pueblo para merecer la Declaración de Costa Rica? ¡Nuestro pueblo no ha hecho otra cosa que romper las cadenas! Nuestro pueblo no ha hecho otra cosa, sin perjudicar a ningún otro pueblo, sin quitarle nada a ningún otro pueblo, que luchar por un destino mejor.”
“Mucha sangre valerosa de puertorriqueños y muchos sacrificios ha costado a ese pueblo la ocupación imperialista de Estados Unidos. Muchos son los esfuerzos que Estados Unidos ha hecho por destruir el nacionalismo puertorriqueño, por destruir la cultura de Puerto Rico, por destruir todas las características propias del pueblo puertorriqueño. Y aun hoy, desgraciadamente, el pueblo de Puerto Rico no es independiente”.
“Nosotros tenemos que ser un pueblo espartano; nosotros tenemos que ser un pueblo luchador. Sería imperdonable que nos durmiésemos sobre laureles; sería imperdonable que nos confiásemos irrazonablemente; sería imperdonable que dejásemos de tomar todas las medidas para garantizar la supervivencia de nuestro pueblo y la supervivencia de nuestra Revolución. Sería imperdonable, no estaríamos a la altura de la obra que estamos haciendo, no estaríamos a la altura del momento histórico que vive la humanidad, si cometiésemos la falta de dormirnos. Nosotros no podemos dormirnos nunca, nosotros tenemos que trabajar mucho, como hemos trabajado estos días”.
“Esta es una lucha entre los cubanos y los enemigos de los derechos de los cubanos. Esta es una lucha entre los cubanos que quieren justicia, que quieren progreso, que quieren soberanía, que quieren patria, y los que no quieren que los cubanos tengamos soberanía, ni tengamos independencia, ni tengamos derecho, ni tengamos patria”.
“A esta Revolución la defienden sus hechos, sus leyes justas, su espíritu de combate, su patriotismo, su ardor, su pueblo; la defiende la clara conciencia que tenemos todos de que se trata de una verdadera revolución, la clara conciencia que tenemos todos de que estamos enfrascados en una lucha dura, en una lucha ardua; que estamos luchando contra los recursos de un poderoso imperio y contra los aliados de ese imperio, los vendidos a ese imperio; que tenemos una lucha dura pero que estamos dispuestos a afrontarla; que tenemos una lucha dura pero que vamos a salir victoriosos”.
“La Revolución tiene en su haber el haber cumplido las promesas que le hizo al pueblo. No hay, virtualmente, ninguna legislación, ninguna ley revolucionaria que no sea expresión de lo que al pueblo le prometimos desde los inicios mismos de la lucha contra la tiranía batistiana”.
“(…) Esta es una lucha entre los cubanos y los enemigos de los derechos de los cubanos; esta es una lucha entre los cubanos que quieren justicia, que quieren progreso, que quieren soberanía, que quieren patria, y los que no quieren que los cubanos tengamos soberanía, ni tengamos independencia, ni tengamos derecho, ni tengamos patria”.
"El miedo nunca pertenece a los humildes; los humildes no tienen miedo. Los pueblos que luchan por su libertad no tienen miedo, y están dispuestos a pagar el precio que sea necesario."