“¡Marchar a la vanguardia en la formación de los maestros es marchar a la vanguardia en el campo de la Revolución, es marchar a la vanguardia en los demás problemas sociales que un país debe plantearse! Porque no se puede concebir una sociedad nueva sin un hombre nuevo, no se puede concebir una sociedad nueva sino con una concepción nueva de todos los problemas fundamentales de la vida. Y no se pueden concebir nuevas generaciones capaces de vivir de manera nueva sin la educación de esas generaciones de ciudadanos”.
“En nuestro país se le dedica mucha atención a la educación, mucha atención a los niños y mucha atención a las escuelas. Cuando triunfó la Revolución muchos niños no tenían maestros, muchos niños no tenían escuelas. Hoy todos los niños tienen escuelas, hoy todos los niños tienen maestros”.
“Aquella universidad del pasado escribió páginas gloriosas, pero las escribió precisamente por tratar de cambiar aquel pasado, como las escribieron en los años 20, en los años 30, como las escribieron en los días de la lucha contra la tiranía batistiana”.
“No hay duda de que hemos adelantado, y no hay duda de que nuestra universidad hoy es incomparablemente mejor de lo que era en los primeros años de la Revolución y es infinitamente superior a la universidad de antes de la Revolución”.
“(…) la educación es el arma más poderosa que tiene el hombre para crear una ética, para crear una conciencia, para crear un sentido del deber, un sentido de la organización, de la disciplina, de la responsabilidad”.
“El éxito de nuestra Revolución, la seguridad de nuestro futuro; el éxito de nuestro socialismo dependerá en gran parte de lo que sean capaces de hacer los educadores”.
“Hay que darse cuenta de la responsabilidad que tienen los educadores, la responsabilidad que tienen en nuestra sociedad, en nuestro sistema social, en nuestra Revolución, en nuestro porvenir, porque son los maestros y profesores los que trabajan con los niños y con los jóvenes”.
“La lucha por la calidad se gana fundamentalmente en la escuela, en la capacidad del director y del maestro por movilizar a la familia y a la comunidad en el cumplimiento de los objetivos de la educación; en ganar el apoyo de los consejos de escuela y de las organizaciones juveniles y de masas; en lograr que alumnos y trabajadores conozcan sus deberes, en exigir el cumplimiento de esos deberes y en tener moral suficiente para exigir. La calidad se debe expresar en el resultado de la enseñanza y de la educación”.
"Podemos decir que cualquier niño y cualquier joven cubano hoy tiene más posibilidades de educación, en mejores instituciones educacionales y con mejores maestros, que las que tenían los hijos de los mayorales, capataces y terratenientes. ¡Eso sí es justicia! ¡Eso sí es igualdad! ¡Eso sí es libertad! ¡Eso sí es dignidad!"
“La Revolución, nuestra Revolución socialista, se guía, fundamentalmente, por el propósito de servir al pueblo y de servir a los seres humanos, no anda escatimando ni sacando cuentas para reducir presupuestos dejando niños sin maestros. No, se enfrentaron todas esas dificultades, porque todavía viven familias en lugares apartados, en viviendas aisladas en el campo, siempre hubo sin embargo una respuesta y siempre hubo un maestro”.
“No hay duda de que el trabajo de los maestros es un factor principalísimo y fundamental, eso no se puede cuestionar en absoluto; pero tampoco hay duda de que el trabajo de los padres es una cuestión de gran importancia, una cuestión también fundamental”.
“¿Qué nos queda por delante? Nos queda la calidad, la cuestión de la calidad. ¿Qué es calidad? Calidad es introducir la enseñanza de computación en toda la enseñanza universitaria, lo primero que hicimos en los últimos años. Calidad es introducir la computación en todos los preuniversitarios del país, en todos los tecnológicos, en todas las escuelas de maestros, en todas las escuelas secundarias del país; eso es calidad, y esa es la calidad que hemos estado introduciendo en los últimos años”.