“Cuando hablamos de la superación de los miles de profesores de ciencias médicas, estamos hablando también de la superación de nuestra asistencia médica. En ese doble sentido tiene una enorme importancia la superación de los profesores. Como también tenemos que preocuparnos mucho en el futuro por la superación de los médicos aunque no sean profesores, y tendremos que establecer sistemas de perfeccionamiento para nuestros médicos. Es imprescindible, porque la medicina evoluciona constantemente, y no se puede estar al día en la medicina sin un estudio constante, sin una superación constante. Y nosotros debemos crear los mecanismos para alcanzar estos objetivos”.

“(…) No debemos tener temor, cualquier cosa, menos graduar a un médico que no tenga la calidad que aspiramos que tenga. Eso es importante”.

"En el área de la salud, que abarca no solo a los niños, a las madres, sino a toda la población, nosotros nos guiamos, desde el principio, por un número de criterios fundamentales: el primero, priorizar la salud pública como uno de los servicios vitales para la sociedad humana".

“(…) cuando el médico cumple misión internacionalista, gana él también mucho: toma conciencia de los problemas del mundo, del subdesarrollo, de la pobreza, conoce pobreza de verdad y conoce enfermedades de verdad, viene con más conciencia y es mejor médico”.

"Hemos aprendido la idea de que hay que saber luchar por los demás. Más de 10 000 médicos nuestros han prestado servicio en el exterior, más del 90% gratuitamente. Hemos luchado por la salud a nivel mundial. Ahora en la lucha contra esta enfermedad y contra cualquier otra, en cualquier nuevo descubrimiento, en cualquier nuevo medicamento, siempre tenemos presente que estamos luchando también por los demás. Así que sabemos apreciar lo que significa la colaboración que se recibe, el gran mérito humano y el gran mérito moral que hay en ello."

“He hablado de que hemos donado nuestra sangre para salvar vidas, he hablado de médicos, de maestros; pero hemos hecho algo más que eso: hemos derramado la sangre de nuestros compatriotas para luchar contra el colonialismo, para defender la independencia y la soberanía de los pueblos”.

“Que otros se plieguen a las mentiras y los engaños, a las ilusiones y los intereses de los poderosos de este mundo. Nosotros continuaremos defendiendo las ideas por las que hemos luchado toda la vida, junto a los pobres, los enfermos sin médicos ni medicinas, los padres sin empleo, los cientos de millones de niños y niñas abandonados a su suerte u obligados a trabajar o a prostituirse para poder vivir, los hambrientos, los oprimidos y los explotados de toda la Tierra que constituyen la inmensa mayoría de la humanidad.”

"Pienso que más que armas lo que los pueblos necesitan son ideas. El cambio de un tipo de mundo global, inhumano, insostenible, que amenaza la vida del planeta, por un orden social justo y humanitario que brinde a la humanidad una oportunidad de sobrevivir; un mundo que pueda tener un poco de agua potable; un mundo que disponga del aire que pueda respirar; un mundo que pueda adquirir los alimentos necesarios; un mundo que con su rica tecnología sea capaz de producir los techos que necesitan las personas para vivir, las escuelas que necesitan los niños para educarse, los medicamentos para preservar la salud de sus habitantes, la asistencia médica indispensable a todos, niños, jóvenes y ancianos."

“Nuestros médicos no son mercaderes de los servicios de salud. Reciben lo que necesitan para vivir, y pienso que año por año recibirán más, a medida que nos recuperemos y a medida que avancemos.”

"Nos sentimos orgullosos de nuestra medicina. Seguiremos confiando siempre en la honradez de nuestros médicos. Que ninguno se deje llevar nunca por la tentación de privilegiar a otro porque le haga un presente. No hay que rechazar el presente que le quieran hacer a un médico como expresión de gratitud; lo que un médico cubano no puede jamás es discriminar a un ciudadano en nuestro país porque no tiene con qué hacerle un presente o no tiene el hábito de hacerlo. Que nunca la corrupción o el soborno se introduzca en las filas de nuestros trabajadores de la salud".

“Hoy no tenemos maestros en esas tareas en el exterior, hoy no tenemos combatientes enfrentados a las tropas racistas y fascistas de Sudáfrica, hoy no tenemos otras actividades similares; hoy por hoy es la actividad que están desempeñando nuestros médicos lo verdaderamente impresionante, y la que van a realizar pronto será cinco o seis veces más que la que están haciendo ahora."

"Confiamos en ellos y en la convicción de que serán mejores que sus predecesores y actuales maestros, los médicos que hoy les inculcan los conocimientos científicos y las experiencias adquiridas durante 40 años, tanto en Cuba como en heroicos servicios desinteresados que prestaron a países del Tercer Mundo en todos los continentes; médicos dispuestos a trabajar allí donde se les necesite, en los más remotos rincones del mundo donde otros no están dispuestos a marchar. Es el médico que se formará en esta Escuela".