Lo que ocurre el primero de mayo sirve para definir cuál es la política de un país.  Allí donde los trabajadores están oprimidos, allí donde la clase obrera es víctima de la explotación más feroz, del Primero de Mayo no puede ni siquiera hablarse; dondequiera que el imperialismo, y los regímenes explotadores que lo apoyan, deciden en la política de cualquier país del mundo, los trabajadores no pueden siquiera reunirse el Primero de Mayo.El Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, sirve, pues, para definir la política económica y social de cualquier país.
La sociedad nueva no tiene que ser una sociedad basada en el miedo, en el comportamiento por miedo a la ley, en el buen comportamiento por miedo al castigo, sino en el buen comportamiento por amor a las buenas relaciones, por respeto a las relaciones que tiene que haber entre los hombres, entre los seres humanos que viven en sociedad.  Y por eso, desde ahora nosotros queremos estimular en ustedes ese sentido consciente del deber, del comportamiento bueno por convicción, de que ustedes mismos sean los que critiquen las faltas de sus propios compañeros y los que apliquen sanciones...
Compañeros delegados a la Segunda Plenaria Azucarera:
Esa Ley marcó el inicio de la lucha del imperialismo yanki contra nuestra patria; es decir que la Ley de Reforma Agraria fue el motivo de la guerra que los monopolios norteamericanos desataron contra nuestro país.  Más tarde vinieron una serie de leyes; pero la Ley que marcó el momento del inicio de las hostilidades contra nosotros fue esa Ley.  La razón, fácilmente comprensible, estaba en que las compañías norteamericanas eran propietarias de grandes latifundios, sobre todo latifundios azucareros:  la United Fruit Company, que tenía 10 000 caballerías por ejemplo; la Atlántica...
Y las generaciones futuras recibirán el fruto de este trabajo, y seguirán ellas también adelante, haciendo cosas nuevas.  Y en ellos, en los hombres y mujeres del futuro, tendremos los continuadores de esta obra revolucionaria; y en ellos, en los hombres y mujeres del futuro, tendremos los mayores admiradores de esta obra que están haciendo hoy los que, como ustedes, están escribiendo la Historia de la Patria.
Lo que la Revolución necesita en cada centro de trabajo son militantes capacitados, los más educados políticamente, porque cuantos más militantes revolucionarios y con alto nivel de educación política tengamos en el centro de trabajo, más fuerza tendrá la Revolución, más apoyó en las masas, más solidez.  Porque, señores, es un principio elemental que la Revolución y el Partido no son instrumentos de beneficios personales.  Esclarézcasele ... de que ser revolucionario quiere decir abnegación, quiere decir sacrificio, quiere decir humildad, quiere decir el primero en los trabajos más...
Que solo en el corazón de los humildes están las mejores virtudes de nuestro pueblo, que solo en el corazón de los humildes se encierra el honor y la fuerza de la Revolución; como solo en el brazo de los humildes está la producción del pan que consume nuestro pueblo, de la ropa, de los zapatos que calza cada ciudadano, de la casa que habita, de los bienes materiales que consume cada ciudadano, y que salen solo del sudor de la frente de los que trabajan, del esfuerzo del brazo de los que producen. Solo de esas manos provienen todos los bienes y todas las riquezas de la patria.
A nosotros no se nos escapa que el trabajo de ustedes es un trabajo duro y que, además, deben realizar ese trabajo en condiciones materiales difíciles.  Tampoco se nos escapa una realidad, y es el antagonismo que hay entre el público y ustedes, y entre ustedes y el público.  Dije que íbamos a hablar como revolucionarios y como trabajadores.  Hay que analizar qué parte de razón tiene el público, y qué parte de razón tienen ustedes.  Es necesario que el público los comprenda a ustedes y que ustedes comprendan al público.
[...]la Revolución no es una lucha por el presente, la Revolución es una lucha por el futuro; la Revolución tiene siempre su vista puesta en el porvenir y la patria en que pensamos, la sociedad que concebimos como sociedad justa y digna de los hombres, es la patria del mañana; la sociedad que empezamos a construir hoy y que edificaremos piedra a piedra. Como vemos así las cosas es que pensamos que nuestra tarea más importante está en la educación.
Y esta Revolución pertenece a esta hora; este pueblo pertenece a esta hora; y un acto como este solo puede pertenecer a una hora como esta, a una revolución de masas como esta, a una revolución proletaria como esta, a un pueblo que se ha superado, a un pueblo que se ha crecido, a un pueblo que se ha llenado de prestigio, de gloria y de esperanza legítima, porque sabemos que es cierto, sabemos que estamos preparando el porvenir, que luchamos por el porvenir, que podemos mirar risueños al porvenir, llenos de fe en el mañana, sin miedo al presente, sin miedo a nada.
Les decía que aunque jóvenes, nuestros estudiantes ya tienen historia en nuestra Revolución, ya han adquirido el respeto y la consideración, además del reconocimiento y la admiración de nuestro pueblo, porque fueron precisamente ustedes los que hicieron posible el éxito de una de las empresas revolucionarias más grandes que se ha intentado nunca:  la liquidación del analfabetismo en nuestro país en el solo término de un año.
Muchas son las cosas en que debemos pensar seriamente, responsablemente.  Muchos son los males todavía contra los que tenemos que luchar, los defectos, los vicios, para merecer un futuro mejor, el cual solo se puede ganar con sudor y con sacrificio.  No lo ganaremos durmiendo a la sombra, no lo ganaremos como vagos o como perezosos.  La abundancia de todo lo que queremos, de todo lo que necesitamos, solo podemos conquistarla con sudor, con trabajo y con sacrificio. Por eso, compañeros, hay que llevar la idea de la Revolución y de la verdad a todos los trabajadores de nuestros...