¿Y quién podía pedirle antes a ningún obrero hechos heroicos semejantes con la plena conciencia de la importancia de su trabajo, de su industria?  Que en actos de heroísmo, como también lo hicieron los obreros portuarios en ocasión de aquel criminal sabotaje del vapor “La Coubre” en los muelles de La Habana, y en muchos hechos similares se lanzan a dominar el incendio, lo mismo donde hay combustible que donde hay explosivos, defendiendo con sus cuerpos y con su sangre su obra y el fruto de su sudor. 
Hemos trabajado arduamente estos años, pacientemente, tesoneramente y confiadamente, enfrentándonos a un sinnúmero de dificultades para salir de la miseria, para salir de la nada, para salir del subdesarrollo.  Y creemos que lo más meritorio para nuestro país de este esfuerzo es haberlo realizado en medio de un criminal bloqueo económico contra nuestro país por parte del imperialismo yanki. Muchas cosas amargas de esta Revolución, muchas cosas amargas de esta Revolución han conocido los imperialistas; pero nosotros sabemos que ninguna tan amarga como el hecho de que en medio de su tenaz...
Hemos hecho un recorrido por la fábrica, y creo que mejor de todo lo que podríamos expresarlo nosotros imagino que se habrá podido apreciar por las cámaras de televisión.  Parece que esta es una de las primeras fábricas televisadas completamente. A nosotros nos pareció extraordinariamente interesante todo el proceso, y en general todo en esta fábrica. 
Este año se cambió el horario de esta concentración.  Antes era a las 5:00 de la tarde.  Pero nos dijimos:  estamos en el mes de julio, es un mes caluroso, estas concentraciones de enorme magnitud se organizan con la participación de los vecinos de toda la provincia, muchos tienen que hacer largas travesías para llegar hasta aquí, y veíamos cómo en muchas ocasiones decenas de miles de personas permanecían todo el día en espera del acto en medio del calor abrasador y, además, los desmayos que siempre vienen detrás del calor.  Al parecer hoy no hay muchos desmayos porque no...
Ha transcurrido un año desde nuestra última reunión, y en aquella ocasión hablábamos de las tareas que nos esperaban en ese año que habría de transcurrir.  Se citaron algunas cifras, se habló de proyectos.  Y bien puede decirse que aquel 28 de septiembre del pasado año marcó el inicio de una nueva revolución en la provincia de La Habana, marcó el inicio de una revolución de orden material y de orden político; es decir, se inició una verdadera revolución en la agricultura de esta provincia y se inició a la vez una verdadera revolución en el espíritu de las masas de la capital de...
Y desde luego que esa era una realidad, y no se desarrollaba ningún tipo de los conocimientos que hoy tanto se necesitan:  algunos pocos que sabían algo no eran precisamente de las familias más pobres, no eran los hijos de los obreros azucareros, eran por lo general los hijos de las familias más pudientes.  Y lógicamente, como la Revolución no podía preservar aquellos privilegios, muchos de ellos inconformes, insatisfechos, se marcharon.  Y era lógico:  no se podían adaptar, ni mucho menos, a una revolución. 
Es muy importante que los compañeros vayan con humildad, con mucho respeto para todos los demás, con mucho respeto para los trabajadores y los demás que no han tenido la oportunidad de estudiar; no ser autosuficientes con ellos, ser compañeros, explicarles las cosas, comprender cuánto hay de ignorancia en los demás y comprender a la vez que como cada año serán más y más los que se gradúen, llegará el tiempo en que en el campo no haya nadie que no sea un técnico, llegará el tiempo en que en el campo no haya nadie que no sea un técnico. 
Hace 100 años no existía esa conciencia, hace 100 años no existía la nacionalidad cubana, hace 100 años no existía un pueblo con pleno sentido de un interés común y de un destino común. Nuestro pueblo hace 100 años era una masa abigarrada constituida, en primer término, por los ciudadanos de la potencia colonial que nos dominaba; una masa enorme también de ciudadanos nacidos en este país, algunos descendientes directos de los españoles, otros descendientes más remotos, de los cuales algunos se inclinaban a favor del poder colonial y otros eran alérgicos a aquel poder; una masa considerable de...
Si el país no se apodera de la técnica y si no la aplica, no puede. Todo el mundo sabe que no puede y que nuestro problema actualmente es un problema de brazos dondequiera, que falta gente para aquí, que falta gente para allá. Porque todas esas actividades tenemos que hacerlas ahora como sea, y por eso nos vemos obligados a esfuerzos tan grandes como los que se están haciendo ahora; pero en el futuro será un esfuerzo eminentemente de otro tipo, será un trabajo mucho más intelectual que físico. En la actualidad el trabajo es eminentemente físico, en el futuro será un trabajo mucho más...
En la sociedad del futuro, en el mundo del futuro, se plantea a las colectividades humanas, y más aún a una colectividad como la nuestra, que sufrió el proceso histórico de siglos de coloniaje y de explotación, y que acumuló siglos de retraso, se plantea un reto tremendo si es que queremos jugar un papel decoroso en el mundo, ocupar un papel decoroso en el mundo, ser acreedores a un mínimo de respeto en el mundo, ser acreedores a la libertad, ser acreedores prácticamente a la existencia.
En este X aniversario nuestra conmemoración se caracteriza por la sencillez. No hay desfile militar, a pesar de que habíamos considerado en el X aniversario una posible conmemoración con desfile militar. Pero en realidad ha sido este un año de duro trabajo, ha sido un año de grandes esfuerzos en todos los campos, de grandes ahorros en todos los sentidos, y en el que cada hombre y cada mujer de nuestro país han tenido que jugar un rol importante. Y como más esencial para nosotros era el trabajo y el cumplimiento de los objetivos señalados, decidimos —en la seguridad de que interpretábamos el...
El cambio revolucionario de las sociedades latinoamericanas es una empresa y una tarea en la que tendrán que participar todos los hombres de buena fe, todos los que toman conciencia del inmenso crimen que se comete con un continente, que mientras hay un país como Estados Unidos que se acerca a la luna y vuela miles y cientos de miles de kilómetros por el espacio, en virtud de su desarrollo industrial y tecnológico, mantiene en la más inicua explotación a cientos de millones de seres humanos que, a miles y miles de millones de leguas de la posibilidad de esa técnica, tienen que andar hoy con...