Por aquí han desfilado —en orden de batalla, pudiéramos decir— los mejores sentimientos, las mejores ideas de nuestra centuria.   Por aquí hemos hablado de cuantas cosas nobles han sido producto de la preocupación de la humanidad durante un ya largo tiempo.
Estos son los hombres de nuestros tiempos, y los que tengan el privilegio de vivir en esta época serán honrados en el futuro y serán recordados siempre como el pequeño país que lo supo resistir todo, como el pequeño país que cuando se quedó solo no se acobardó ni capituló, sino que decidió luchar y seguir peleando, no solo por honor, no solo por gloria, sino también por la victoria.
A mí no me cuesta tanto trabajo venir a los actos, y me invitan a muchos actos; lo malo es que me hacen después pronunciar, de todas maneras, un discurso, cualquier discurso, a cualquier hora, sobre cualquier tema, y a eso sí le tengo miedo (APLAUSOS).   Por lo demás, ya aquí se han dicho las cosas más interesantes, los datos más significativos sobre el trabajo de la construcción, sobre el congreso, sobre todos los éxitos alcanzados, la nueva dirección.   Y lo más que puedo hacer es expresar mi más alta valoración por todo esto:  por el trabajo de los constructores,...
Claro que necesitamos de la ciencia y necesitamos de todos los recursos económicos que nos pueda dar la ciencia, y tenemos que ser reservados y debemos cuidarnos, porque sabemos que hay bastante gente en el mundo ya que quieren un poco apoderarse de nuestras investigaciones o de los frutos de nuestras investigaciones.
Hemos dicho que las tareas esenciales son: defender la patria, la Revolución y las conquistas del socialismo. Era irreal plantearse que en las condiciones actuales del mundo, después del derrumbe del campo socialista y de esa cosa horrible que fue la desaparición de la Unión Soviética en que nuestro país —como se ha dicho tantas veces— perdió sus mercados, perdió todo y vio reducidas sus importaciones a más del 70%, no era congruente decir: “Bueno, sí, estamos aquí construyendo el socialismo”, y nos planteamos con valentía salvar la patria, que tan vinculada ha estado históricamente al...
Donde la carrera armamentista y el comercio de armas persiste a pesar de haber finalizado la guerra fría, donde no se ha dedicado al progreso humano ni un solo centavo de lo que hoy como ayer se derrocha en armas, donde los bloques militares se extienden irracionalmente, donde las armas sofisticadas continúan fabricándose y perfeccionándose, no puede haber desarrollo social. Con hegemonismos, con intervenciones de todo tipo bajo cualquier pretexto, que solo tienen lugar en países pequeños y del Tercer Mundo, sin el respeto al derecho sagrado de cada país a su plena independencia e igualdad en...
Y resistir quiere decir ¡victoria!; resistir significa ganar esta contienda que lleva ya —como decía— casi 130 años o más, porque los expansionistas del norte se querían apoderar de nosotros desde hace más de 200 años; soñaron siempre con apoderarse de Cuba, y es un privilegio histórico haber evitado que aquella manzana no cayera como fruta madura, ¡ni caerá como fruta madura, ni como fruta podrida!; porque madurez tenemos, madurez política, madurez revolucionaria, y primero se pudrirá quien con las fauces abiertas espera que caiga la manzana, antes de que se pudra la manzana primero se...
Le correspondió a Guantánamo el honor de ser sede de este aniversario no sólo por su destacado trabajo en muchos frentes, sino en especial por la dignidad y la eficiencia con que supo enfrentarse a las sucesivas catástrofes naturales que afectaron a esta provincia. Quiso el azar que también en Guantánamo conmemoráramos este año el centenario del desembarco de Martí y Gómez por Playitas, y el de los Maceo con Crombet y otros jefes patriotas por Duaba. Este año hemos conmemorado igualmente en Dos Ríos el centenario de la caída en combate de José Martí.
Voy a venir por mi cuenta, no voy a esperar a que ustedes me agiten aquí, para invertir solo unos minutos, y espero que ustedes me excusen. Queridos amigos de distintos países que nos han visitado en gesto noble de aliento; Queridos compatriotas:
Pero quiero referirme fundamentalmente a otro aspecto de la cuestión, el aspecto político, el aspecto social. ¿Ese siglo venidero de que tanto se habla, será acaso el siglo del hegemonismo unipolar, del dominio realmente de la política del mundo por un solo país o por un grupo de países? ¿Ese siglo será el llamado siglo de la globalización de la economía, del triunfo pleno y total de las empresas transnacionales, la imposición de un nuevo orden económico mundial mucho peor que el que tenemos hoy?
La región comprende, por fin, que en la unidad está el camino futuro de nuestros pueblos. Para la Cuba bloqueada y para Haití y la República Dominicana, la Asociación de Estados del Caribe representa la posibilidad de inserción en la economía y en los procesos de integración regionales. Para hablar de integración en el Caribe hay que abordar los temas que hoy nos convocan: el comercio, el turismo y el transporte.No es posible esperar, pues mañana podría ser demasiado tarde.
Antes había un mundo bipolar, y sobre esto cada cual tiene sus ideas, pero recuerdo una anécdota de Nyerere, un hombre extraordinario, que decía que cuando los grandes o los elefantes se hacían el amor, los pequeños perdían, y que cuando los grandes se peleaban, los pequeños perdían. Pero de todas maneras conocimos un mundo en que había un balance; hoy vemos un mundo donde no hay balance y donde, además, hay desorden en muchas partes, lo vemos todos los días en las noticias de los periódicos. Se habla de un nuevo orden, se ha establecido un nuevo orden y desde nuestro punto de vista pocas...