“Nuestra colaboración con la hermana República de Angola en momentos difíciles ayudó a preservar la independencia, (…) les dio tiempo para organizar, para desarrollar sus propias fuerzas armadas y para contar hoy con un numeroso y aguerrido contingente de combatientes, un numeroso y aguerrido contingente de cuadros y una fuerza real que los hace capaces de cumplir dificilísimas misiones de combate en la lucha contra las bandas mercenarias y en la lucha contra los fascistas sudafricanos”.
"La historia señala, la historia indica que si todos los que participamos en esta lucha cumplimos con el deber, un día regresaremos a la patria no solo con la satisfacción de haber cooperado al aseguramiento de la revolución y la independencia de Angola, sino también a la independencia de Namibia, a la derrota del fascismo, a la desaparición del apartheid. Habremos contribuido a la independencia y a la seguridad y también a la dignidad de todos los pueblos de África.”
“Hay algunos que se han atrevido, incluso, a cuestionar el espíritu y el heroísmo internacionalistas de nuestro pueblo, que lo han criticado; esa es la esperanza yanki, que surjan corrientes antiinternacionalistas en el seno del pueblo para debilitarnos. Como hemos dicho otras veces, ser internacionalistas es saldar nuestra propia deuda con la humanidad. Quien no sea capaz de luchar por otros, no será nunca suficientemente capaz de luchar por sí mismo. Y el heroísmo demostrado por nuestras fuerzas, por nuestro pueblo en otras tierras, en tierras lejanas, ha de servir también para hacerles conocer a los imperialistas lo que les espera si un día nos obligan a luchar en esta tierra.”
“(…) ser internacionalistas es saldar nuestra propia deuda con la humanidad. Quien no sea capaz de luchar por otros, no será nunca suficientemente capaz de luchar por sí mismo”.
“Los cientos de miles de cubanos que cumplieron misiones internacionalistas militares o civiles, contarán siempre con el respeto de las presentes y futuras generaciones. Ellos multiplicaron muchas veces las gloriosas tradiciones combativas e internacionalistas de nuestro pueblo”.
“En todas partes donde estuvieron los internacionalistas cubanos fueron ejemplo de respeto a la dignidad y la soberanía del país. La confianza ganada en el corazón de esos pueblos no es casual, fue fruto de su intachable conducta. Por ello, en todas partes quedó el recuerdo de nuestro ejemplar desinterés y altruismo”.
"En todas partes donde estuvieron los internacionalistas cubanos fueron ejemplo de respeto a la dignidad y la soberanía del país. La confianza ganada en el corazón de esos pueblos no es casual, fue fruto de su intachable conducta. Por ello, en todas partes quedó el recuerdo de nuestro ejemplar desinterés y altruismo."
“En lo que a Cuba respecta, estamos convencidos de que la cooperación internacional es un elemento decisivo para poder avanzar en el conocimiento del fenómeno del delito y de su evolución en un mundo sometido a agudas contradicciones, presiones enormes y profundos cambios. Los cubanos podemos dar testimonio de que el intercambio de información y experiencias sobre los resultados que cada país va alcanzando en este complejo problema, tiene un inmenso valor para todos los demás. No es exagerado decir que la modernización de nuestro sistema de justicia penal es también en parte fruto de la cooperación internacional, fruto de estos congresos y del ingente trabajo de las Naciones Unidas en este campo.”
"Estoy consciente de que el pueblo cubano está escribiendo una extraordinaria página de heroísmo y una extraordinaria página de internacionalismo, porque son muchos los que albergan las más profundas esperanzas de que Cuba resista. Es el mensaje que recibimos de todas partes, son los estímulos que nos llegan desde todos los puntos cardinales de la Tierra: la esperanza de que seamos capaces de resistir hasta que pase este oscuro eclipse que hoy envuelve a la historia del hombre."
“Nosotros en el mundo, en los organismos internacionales y en todas partes, hemos estado librando esas batallas y, aunque alejados políticamente, hemos luchado por los intereses de nuestros hermanos de América Latina. Al defender a Cuba y al defender a la Revolución; al mantener la independencia de nuestro país de modo que no se convierta en un Puerto Rico, o en algo peor, en un Miami, hemos estado defendiendo los intereses de América Latina y hemos estado cumpliendo aquel deber de ser la primera trinchera en esa defensa. Como luchadores de esa trinchera, entiendo que hemos cumplido nuestro deber”.
“Sin esos años que dispusimos para educar, sembrar ideas, conciencia, sentimientos de profunda solidaridad en el seno del pueblo y un generoso espíritu internacionalista, nuestro pueblo no habría tenido fuerzas para resistir.”
"Sí, combatientes, y lo decimos con orgullo, porque combatir contra los soldados fascistas y racistas del apartheid, e incluso contribuir a la victoria de los pueblos de África que veían en aquel sistema su mayor afrenta, es y será siempre un motivo de orgullo."