“Es necesario crear una cultura de la naturaleza en nuestro pueblo, llevándolo a ella, enseñándole a cuidarla y a disfrutarla, convirtiendo el movimiento de excursionistas en un poderoso ejército de protectores de la flora, la fauna y el medio natural en general”.
“Únicamente por un mundo mejor y más justo, las naciones pueden ceder una parte de sus prerrogativas, Cuba entre ellas que, sin embargo, no cederá jamás a ninguna presión de cualquier país por poderoso que sea”.
“Las generaciones pasadas no monopolizaron todo el mérito posible; las generaciones futuras tendrán la oportunidad de hacer cosas iguales y aun mejores que las que realizaron nuestra generación y las generaciones pasadas”.
“Los años futuros serán también años de esfuerzo, de sacrificio, de lucha, de heroísmo, pero serán también años de victorias y de éxitos”.
“Nuestros niños se educan también en un gran sentimiento patriótico. La Revolución nos ha traído muchas cosas, esa es precisamente la obra de la Revolución, pero hay que defender la Revolución”.
“La realidad del mundo parece haber sido diseñada para sembrar el egoísmo, el individualismo y la deshumanización del hombre.”
“Si se han hecho bien las cosas, se sabe que todavía pueden hacerse mucho mejor, y si se han hecho mal, con más razón hay que rectificar, perfeccionar, hacerlas bien y hacerlas mejor. Pero estamos muy conscientes de que nos encontramos enfrascados en la tarea de crear un mundo nuevo, que muchas cosas y más cosas podrán hacerse y mejor hechas, tenemos esa convicción, tenemos esa esperanza”.
“¡No importa cuán grande sea la obra de la Revolución, no tenemos ningún derecho, ni nos sentiremos satisfechos de lo que hayamos hecho! La eterna inconformidad tiene que ser una de nuestras divisas, porque cuando alcanzamos algo, se sabe siempre que todavía puede alcanzarse mucho más”.
“Todo proceso político y revolucionario es un proceso complejo, es un proceso difícil. Y naturalmente debemos saber que ese proceso, que ha adoptado algunas medidas que sin vacilación se pueden calificar de revolucionarias, encontrará, sin duda, resistencia, encontrará dificultades grandes. Y el que ese proceso se pueda desarrollar, pueda seguir adelante y pueda triunfar plenamente, dependerá de las medidas, de los medios, de la estrategia y de las concepciones fundamentales que alberguen los que dirigen ese proceso”.
“¡Los oligarcas de América Latina jamás apoyarán ningún proceso verdaderamente revolucionario; la Revolución Cubana sí apoyará consecuente y decididamente cualquier proceso revolucionario en cualquier pueblo de América Latina!”