“Albergo la más firme convicción de que el actual orden económico impuesto por los países ricos no sólo es cruel, injusto, inhumano, opuesto al curso inevitable de la historia, sino también portador de una concepción racista del mundo, como las que en su tiempo inspiraron en Europa al nazismo de los holocaustos y de los campos de concentración que hoy llaman en el Tercer Mundo centros de refugiados, y que son realmente concentrados por la pobreza, el hambre y la violencia; las mismas concepciones racistas que en África inspiraron al monstruoso sistema del apartheid”.
“Salvar La Habana Vieja, que ya la estaban destruyendo completa, lo que hoy admira el mundo como Patrimonio de la Humanidad, toda esa arquitectura que tiene un valor incalculable, protegida, donde ya empezaban a hacer helipuertos y edificios altos. Se tarda unos pocos años más la Revolución y no quedaría nada de La Habana Vieja, que es hoy ya no solo un centro cultural admirado por el mundo, sino hasta un centro de riquezas y de ingresos para el país. No hay ciudadano que venga a la capital que no quiera ir a visitar La Habana Vieja, que ha sido preservada por la Revolución”.
"No más transferencias al Tercer Mundo de estilos de vida y hábitos de consumo que arruinan el medio ambiente. Hágase más racional la vida humana. Aplíquese un orden económico internacional justo. Utilícese toda la ciencia necesaria para un desarrollo sostenido sin contaminación"
“Pienso realmente que ningún país del mundo debe poseer armas nucleares, y que esa energía debe ponerse al servicio de la especie humana. Sin ese espíritu de cooperación la humanidad marcha inexorablemente hacia su propia destrucción. Entre los propios ciudadanos de Israel, un pueblo sin duda laborioso e inteligente, muchos no estarán de acuerdo con esa disparatada y absurda política que los lleva también al desastre total”.
“Miramos hacia todo el globo terráqueo, con la esperanza de que sobreviva, de que el hombre encuentre suficiente inteligencia y energía para sobrevivir, que la humanidad encuentre suficiente conciencia y espíritu para luchar, porque solo luchando frente a la anarquía, frente a la locura del imperio y del sistema que representa podrá sobrevivir la humanidad”.
“No será un orden mundial agotado y caduco lo que pueda salvar a la humanidad y crear las condiciones naturales indispensables para una vida digna y decorosa en el planeta. No se trata de una cuestión ideológica; es ya una cuestión de vida o muerte para la especie humana.”
“Nuestra especie por primera vez corre real peligro de extinguirse por las locuras de los propios seres humanos, víctimas de semejante "civilización". Nadie, sin embargo, luchará por nosotros, que constituimos la inmensa mayoría. Sólo nosotros mismos, con el apoyo de millones de trabajadores manuales e intelectuales, sembrando ideas, creando conciencia, movilizando a la opinión pública del mundo y del propio pueblo norteamericano, podremos ser capaces de salvarla.”
“En todas partes habrá personas que siempre se arriesgarán a perder la vida para emigrar ilegalmente, pero lo que nunca tendrá justificación es que se les estimule a hacerlo. Tal hecho constituye un crimen de esa humanidad, un abominable desprecio por la vida humana”.
“Que cada nueva generación esté más preparada para los grandes desafíos del futuro que esperan a nuestra Patria y a toda la humanidad, es el más profundo anhelo de todos los revolucionarios cubanos. Cada minuto de sus vidas han de tener presente la gran responsabilidad que la Patria y la Revolución pone en ustedes: de inmediato, estudiar con esmero y cumplir con honor el deber”.
“El nombre de Cuba pasará a la historia por lo que en los campos de la educación, la cultura y la salud ha hecho y está haciendo por la humanidad en la época más difícil que ha conocido nuestra especie”.