"La medicina privada privilegia a los que tienen dinero, en detrimento de los que no tienen dinero, y no puede haber nada más inhumano que eso. Es increíble que sociedades ricas que aplican esa y otras muchas cosas similares hablen de derechos humanos y hablen de humanidad, cuando el propio sistema es lo más inhumano que existe, lo más egoísta, lo más individualista, lo más enajenante".
"No puede haber una educación o una medicina altamente desarrollada, e incluso un deporte ampliamente desarrollado sin el apoyo de la ciencia".
"Nuestros médicos se forman con una gran vinculación a la práctica de la medicina. Es una interesante experiencia que nos ha ayudado mucho, pero aún en ese campo todavía hay muchos puntos que pueden ser perfeccionados".
“El bloqueo dificulta el desarrollo de nuestro país, dificulta la obtención de recursos, dificulta la adquisición de alimentos y medicinas”.
“(…) el embargo es una palabra piadosa, el bloqueo se acerca más, no es ni embargo ni bloqueo, es una guerra económica contra nuestro país, que no se le permite comprar una aspirina, no se le permite comprar un citostático, no se le permite comprar en Estados Unidos una medicina que pueda salvar vidas, y este es uno de los países más avanzados en las investigaciones médicas”.
"Los hombres de ciencia ocupan hoy un lugar privilegiado en los centros de investigación, laboratorios y la producción de medicamentos destinados a la salud humana, a vencer las distancias, concentrar las energías, perfeccionar los equipos de investigación que puedan operar en la tierra y el espacio".
“Cuando hablamos de la superación de los miles de profesores de ciencias médicas, estamos hablando también de la superación de nuestra asistencia médica. En ese doble sentido tiene una enorme importancia la superación de los profesores. Como también tenemos que preocuparnos mucho en el futuro por la superación de los médicos aunque no sean profesores, y tendremos que establecer sistemas de perfeccionamiento para nuestros médicos. Es imprescindible, porque la medicina evoluciona constantemente, y no se puede estar al día en la medicina sin un estudio constante, sin una superación constante.
“Para estudiar medicina hay que escoger a los mejores entre nuestros estudiantes, los de mejores cualidades intelectuales, académicas, políticas y morales, sí, políticas y morales. (…) Es decir, para ser médico se requiere una sensibilidad exquisita, una gran calidad humana, gran capacidad intelectual y una moral a toda prueba”.
“Si queremos tener médicos de vanguardia es necesario una formación, una educación y una docencia de vanguardia. Desde luego que en la Revolución se estableció la práctica de que la docencia estuviera muy vinculada a los servicios médicos; prácticamente los principales hospitales del país son todos hospitales docentes. Eso ayuda a mejorar los servicios médicos, desde el momento en que en cada hospital están los profesores universitarios, cuando un hospital se hace hospital docente”.
“(…) un gran esfuerzo en el desarrollo de todas las ramas de la medicina en nuestro país, de todas las ramas sin excepción; implica un mejoramiento progresivo de todos los servicios médicos en nuestro país; implica un gran esfuerzo docente, y no solo la docencia universitaria, sino la docencia de los posgraduados, la formación de los especialistas; incluso las posibilidades de estudio y de superación de los que ya podrían considerarse médicos consagrados”.