“Importantes acontecimientos están teniendo lugar en Europa. Ignorarlos es como ser analfabetos sobre el drama actual”.
"Para nosotros entonces la Campaña de Alfabetización concentraba nuestra energía, nuestro entusiasmo, nuestras esperanzas consagradas a aquella colosal movilización, con la que por primera vez en la historia del mundo se intentaba liquidar en un año el analfabetismo".
"Realmente aquel esfuerzo valiente de nuestro pueblo, audaz, de erradicar el analfabetismo en un año, como aquí se dijo, solo podía concebirse con una revolución".
“Y como la Revolución es liberación del hombre, como la Revolución es desaparición de la esclavitud, por eso solo la Revolución, solo cuando ha desaparecido el poder de la clase dominante, solo cuando el pueblo tiene el poder y está dispuesto a trabajar para él, entonces, solo entonces, se puede en un año erradicar el analfabetismo”.
“La batalla por erradicar el analfabetismo es vital para la Revolución”.
“La Revolución no obliga a nadie a aprender a leer y a escribir; la Revolución sabe muy bien la tristeza y el dolor en que vive la persona que no sabe leer ni escribir; la Revolución conoce que es imposible que ninguna persona renuncie a esa oportunidad”.
“No debemos permanecer indiferentes, ni quedarnos tranquilos, mientras sepamos que hay un solo analfabeto”.
“¿Por qué la Revolución lanzó la consigna de cumplir esta meta en un año? Podría haberse declarado que en dos años, o en tres años, o en diez años, es cierto. Pero nosotros sabemos que si hubiésemos trazado la consigna en dos años, o en tres años, o en 10 años, jamás se habría logrado movilizar un contingente tan grande de educadores, jamás se habría logrado arrancar un entusiasmo tan grande como el que ha provocado esa consigna”.
“Nosotros nos hemos planteado esta tarea gigantesca de erradicar el analfabetismo en solo un año, y, naturalmente, hay que erradicar el analfabetismo en un año. No queda otra salida”.
"Hemos ganado una gran batalla, y hay que llamarlo así: batalla, porque la victoria contra el analfabetismo en nuestro país se ha logrado mediante una gran batalla, con todas las reglas de una gran batalla. Batalla que comenzaron los maestros, que prosiguieron los alfabetizadores populares, y que cobró extraordinario y decisivo impulso cuando nuestras masas juveniles, integradas en el ejército de alfabetización "Conrado Benítez", se incorporaron a esa lucha".