“En estos tiempos que vivimos, los problemas de cualquier país afectan a toda la humanidad; por eso, toda la humanidad se ve en la necesidad de encontrar fórmulas que resuelvan sus problemas, es decir que resuelvan el mayor número de problemas posible, si no fuese posible resolver todos los problemas”.

“Ha habido una constante en la historia de nuestras luchas: es la firmeza, es la decisión, es el heroísmo, es la convicción, es la razón, es la fe en el pueblo, es la fe en las ideas, es la fe en el hombre”.

“En cualquier época el hombre siempre ha puesto en primer lugar esas necesidades. Y solo cuando esas necesidades han sido satisfechas, ha surgido entonces la idea o el esfuerzo para satisfacer otras necesidades”.

“Nadie quiere la guerra, nosotros no queremos la guerra, ningún hombre consciente quiere la guerra, ningún hombre consciente puede pensar que los problemas del mundo de hoy se puedan resolver mediante una conflagración mundial, y están dentro de los principios del marxismo-leninismo, la paz y la coexistencia pacífica. Nosotros no nos apartamos de esos principios, son también nuestros principios”.

“Capitalismo significa intercambio desigual con los pueblos del Tercer Mundo, exacerbación del egoísmo individual y del chovinismo nacional, el imperio de la irracionalidad y la anarquía en la inversión y la producción, sacrificio despiadado de los pueblos a leyes ciegas en la economía, el imperio del más fuerte, la explotación del hombre por el hombre, el sálvese quien pueda”.

“Hay acontecimientos históricos que nada ni nadie podrá borrar. Hay ejemplos revolucionarios que los mejores hombres y mujeres de las futuras generaciones, dentro y fuera de nuestra patria, no podrán olvidar”.

“(…) el ejercicio del poder es una de las tareas más difíciles que los hombres puedan hacer, porque abusar del poder es lo más fácil, abusar del poder es lo más frecuente, abusar del poder lo han hecho muchos. Ejercer el poder con serenidad, con objetividad, con mesura, no han sido desgraciadamente muchos”.

“Nosotros no necesitaremos más que tener conciencia de que no somos útiles, porque los hombres que bajo una revolución tengan determinadas responsabilidades —ese tipo de funcionario— deben ser hombres sin apego ninguno a las funciones, y conscientes de que el trabajo público es el trabajo que más obliga, es el trabajo que más desgasta, es el trabajo que más obliga a vivir en tensión, a trabajar, a desvivirse por solucionar los problemas”.

“Y gracias a los hombres que en condiciones muy adversas, a los hombres que en la era republicana libraron una lucha desigual contra la penetración yanki, hombres que arrancan desde Juan Gualberto Gómez y Sanguily, que se opusieron tenazmente a esa penetración, hasta los hombres que en las décadas del 20 y del 30 se inmolaron y cayeron luchando para que sobreviviera la nacionalidad cubana, el espíritu nacional cubano, para que el alma nacional no fuese absorbida por el extranjero poderoso; gracias a esos, a esa obra de generaciones, a esa tradición, nosotros hemos podido cosechar esta madur

“La Revolución ha traído al país y quiere seguir trayendo al país el mayor número de beneficios, no solo materiales, sino también morales, recordando aquello de que no solo de pan vive el hombre”.