“[…] Maceo tan valiente, tan puro, tan leal, tan disciplinado, tan agradecido, recordaría junto a nosotros, con la misma gratitud que nosotros, el gesto de este hijo del pueblo argentino que se unió a nosotros, arriesgó muchas veces su vida junto a nosotros y dio su vida por la causa de la liberación de este continente; con la misma admiración y respeto, cariño y agradecimiento […].”

“El rostro ceñudo de Martí y la mirada fulminante de Maceo señalan a cada cubano el duro camino del deber y no de qué lado se vive mejor. Sobre estas ideas hay mucho que leer y meditar.”