“Nuestro país acumula una larga experiencia en la protección del pueblo en caso de desastres, epidemias y plagas u otras situaciones similares de carácter natural, accidental o intencional. Está igualmente probada nuestra invariable política de cooperación con otros pueblos”.

“Desde el punto de vista político, vivimos en una época en la que hay y habrá cada vez armas más poderosas que cualquiera de las nacidas de la tecnología: las armas de la moral, la razón y las ideas. Sin ellas ninguna nación es poderosa; con ellas ningún país es débil”.

“El golpe de Estado, dirigido no solo contra Brasil, sino contra el movimiento democrático en el continente tenía por objeto suprimir uno de los pilares de esa política, suprimir una de las resistencias principales a los planes intervencionistas (…)”.

“El país hizo lo que pudo y hace lo que puede en la educación, y ha sido capaz de mantener lo que tenemos a pesar del recrudecimiento del bloqueo”.

“Tengo la seguridad de que solo del pueblo de Venezuela depende su destino, de la fe que tenga en sí mismo, de la confianza que tenga en sí mismo”.

 
“(…) lo primero que hacen las dictaduras es suprimir las cámaras, todo lo que represente la voluntad del pueblo, y tratar de sustituirlo por otros organismos que resultan tan odiosos al pueblo, aunque no es lo mismo, naturalmente, después de una revolución como la que ha ocurrido en Venezuela, cuando ya se han establecido los organismos constitucionales del país (…)”

“Produce mucho agrado, realmente, y mucho aliento ver hoy que tenemos un partido numeroso en su militancia, aguerrido, con experiencia, con un alto nivel cultural, con una alta educación política, una cultura política y una elevada conciencia revolucionaria, que sabe lo que quiere y que está aprendiendo verdaderamente el modo de alcanzar lo que se quiere”.

“En nuestra sociedad y en nuestro Partido debe imperar un principio: el mérito, la capacidad, la modestia. ¡Y jamás un cargo puede entrañar privilegios de ninguna índole!, y el aprecio de nuestra sociedad a sus militantes revolucionarios no tiene preferencia”.

“Si la aspiración a la independencia tuvo sus momentos culminantes en 1868 y en 1895, de igual relieve histórico es el 16 de agosto de 1925, cuando tras la aspiración de la revolución social surge el primer Partido Comunista de Cuba”.

“El Partido es nuestro instrumento fundamental, por excelencia, de la Revolución y de la construcción del socialismo, tarea histórica y extraordinariamente difícil cuando tiene que construirse en las condiciones en que lo ha tenido que construir nuestro país”.