"Lo que ha hecho esta Revolución por los derechos humanos se demuestra en el hecho de haber puesto fin a toda forma de discriminación, tan repugnante, tan injusta como la que existía en nuestro país, por cuestiones de color de la piel; discriminación por cuestiones de sexo y otras similares."

"(..) No hay que ser ricos —y nosotros no somos ricos—, no hay que ser un país desarrollado o superdesarrollado para poder resolver muchos de los problemas del hombre.

"La Revolución erradicó la explotación de los menores y la discriminación en el empleo y el salario por motivo del color de la piel. La mujer, antes marginada, participa hoy en todos los sectores de la producción y los servicios (…)"

"Sólo la Revolución Socialista puede elevar a la mujer de su condición de esclava, de instrumento de placer, de víctima de todos los prejuicios, de cruel discriminación social en la sociedad de clases, a la plena igualdad, dignidad y oportunidad en el socialismo. Si aún no lo hemos logrado cabalmente, avanzamos por ese camino y con su propia lucha y la de todos los revolucionarios alcanzaremos esta histórica, justa e irrenunciable meta de nuestra Revolución. La Patria entera recibirá sus frutos.

"No hay aquí, como en el mundo burgués, diferencias entre militares y civiles, blancos y negros, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, porque todos disfrutamos de iguales deberes y derechos. No hay tampoco, por fortuna, diferencias entre ricos y pobres, explotadores y explotados, poderosos y humildes, porque la Revolución liquidó el poder político de los burgueses y terratenientes para forjar el Estado de los trabajadores."

"La discriminación por razones de raza o de sexo no podía desaparecer de ninguna manera dentro de una sociedad de clases, dentro de una sociedad de explotadores y explotados; los problemas de la discriminación por razones de raza y de sexo han desaparecido en nuestro país, porque desapareció la base de esas dos discriminaciones que es, sencillamente, la explotación del hombre por el hombre."

"(…) Todo el mundo sabe la tragedia que confronta la mujer y la que confronta el negro. Nos encontramos en dos sectores discriminados. Se habla, por ejemplo, de la discriminación racial, que es una verdad. No de la discriminación del sexo; de la cantidad de mujeres a las que tratan de explotar; de que se mire a las mujeres como a un objeto de placer más que como un valor social que está y puede estar a la altura del hombre(…)"