“Una medicina de excelencia como a la que aspiramos y con la cual ni siquiera soñábamos como algo posible, se irá abriendo paso. Un día dije, y lo ratifico, que junto a la hoja clínica estará el mapa genético. No concebimos la medicina futura sin que se sepan las predisposiciones genéticas al cáncer pulmonar, o al de mama, o al de colon, en fin, a un número variado de cáncer, con relación a los cuales pueda existir una clara predisposición genética.”
“La salud y la longevidad de la vida y de una vida de calidad, porque tan importante es salvar una vida, evitar que alguien muera a los 30, 35 ó 40 y pueda vivir 70 u 80, como que transcurran con calidad de vida. Los problemas de la salud no se limitan a la vida o la muerte, sino a los millones y millones de casos de dolor que una persona puede padecer un día y otro, cuál sería su más pronto restablecimiento, cómo garantizar su perspectiva de vida con salud (…)”
"No hay bienestar mayor que el de conservar la salud propia y la de los familiares, de los amigos y de los seres queridos; ni hay sufrimiento mayor que cuando se ve morir prematuramente a una persona, o cuando el hijo, la madre, el padre o el hermano está enfermo; o cuando el amigo o la persona admirada mueren por una causa o por otra.”
“Pienso que la medicina del futuro estará asociada a la dieta, sin sacrificios, porque existen muchos productos y muchas cosas que sustituyen a otros o que deben consumirse o hacerse en cantidades limitadas.”
"Sin las vacunas, esas colosales reducciones de la mortalidad infantil no se habrían logrado. Claro que no son solo las vacunas, están los tratamientos terapéuticos, que han desempeñado un papel muy importante; pero las vacunas han sido decisivas, porque los países del Tercer Mundo no tienen, en general, muchas posibilidades terapéuticas y tienen las posibilidades de la vacuna.”
"En Cuba no se discrimina a ningún ciudadano. A todos se les brinda gratuitamente servicios de salud, algunos de los cuales en hospitales de Estados Unidos costarían miles y a veces decenas de miles de dólares; así como servicios de educación superior a los jóvenes, tengan o no familiares en el exterior, que en ese país costarían cientos de miles en esa misma moneda".
“Los médicos y los demás profesionales y técnicos de la salud cubanos constituyen una fuerza excepcional. Ningún país cuenta con algo similar; igual que los soldados internacionalistas de nuestra isla, se formaron en el combate. Sus misiones en el exterior se atienen a rigurosas normas éticas. Sus servicios se prestan gratuitamente o se comercializan, según las circunstancias del país receptor. Ellos no son exportables. Sin embargo, los libros no alcanzan. No basta que en las bibliotecas haya suficientes para las consultas incesantes que tienen lugar.
“Un profesional de la salud sin un texto especializado en sus manos es como un cristiano sin Biblia.”