"El pueblo de Viet Nam ha tenido siempre nuestro apoyo incondicional. Y en estos instantes su consigna revolucionaria, su histórica consigna de que la solución de la paz en Viet Nam es el retiro de las tropas yankis de ese país y de las tropas títeres tiene todo el apoyo y todo el respaldo de nuestro país".
“Ningún pueblo de América Latina es débil, porque forma parte de una familia de 200 millones de hermanos que padecen las mismas miserias, albergan los mismos sentimientos, tienen el mismo enemigo, sueñan todos un mismo mejor destino, y cuentan con la solidaridad de todos los hombres y mujeres honrados del mundo entero”.
“Hombres puede haber en el mundo que no sepan o no entiendan lo que la solidaridad significó, cuando mortales peligros acechaban la vida de un pueblo entero; cuando la lucha y los sacrificios de generaciones completas amenazaban perderse; cuando sombrío porvenir de esclavitud y muerte eran alternativa cierta a una esperanza legítima de libertad y paz.
"La cultura humana empieza por la justicia entre los hombres, la hermandad entre los hombres, la solidaridad entre los hombres".
"La solidaridad es aliento, es estímulo para la lucha, es una fuerza moral tremenda que nos recuerda incesantemente que nuestro pueblo no está solo en esta lucha y que enarbola una bandera justa, una bandera digna, una bandera heroica; que nuestro pueblo defiende valores que interesan a los demás pueblos del mundo".
“Ese es el espíritu solidario, generoso, demostrado por nuestro pueblo. Y lo demostraron los maestros; por ejemplo, cuando se pidieron maestros para Nicaragua, ustedes recuerdan que se ofrecieron 30 000, y cuando asesinaron a algunos maestros se ofrecieron 100 000. ¡Ese es este país, este país!”
“Nadie podrá impedir la conducta solidaria de nuestro pueblo y la valentía de sus hijos con amenazas ni agresiones contra nuestros médicos, maestros, instructores deportivos o cualquier otro tipo de colaborador, porque muchos están dispuestos al honor de ocupar los puestos de aquellos que incluso perdieran la vida, víctimas de acciones terroristas estimuladas e impulsadas por funcionarios extremistas del gobierno de Estados Unidos”.
“La solidaridad entre los hombres y la solidaridad entre los pueblos solo se puede concebir en el socialismo y solo se puede comprender en el socialismo”.
"La dignidad de un pueblo no tiene precio. La ola de solidaridad con Cuba, que abarca a países grandes y pequeños, con recursos y hasta sin recursos, desaparecería el día en que Cuba dejara de ser digna".
"Los amigos, como se ha evidenciado, son muchos y están decididos a cooperar con nuestro pueblo. Las semillas de solidaridad sembradas durante largos años fructifican por todas partes".