García Márquez, Gabriel
Tomado de
"El olor de la guayaba", Editorial la Oveja Negra, Colombia

Fidel Castro es un lector voraz, amante y conocedor muy serio de la buena literatura de todos los tiempos, y aún en las circunstancias más difíciles tiene un libro interesante a mano para llenar cualquier vacío. Yo le he dejado un libro al despedirnos a las cuatro de la madrugada, después de una noche entera de conversación, y a las doce del día he vuelto a encontrarlo con el libro ya leído. Además, es un lector tan atento y minucioso, que encuentra contradicciones y datos falsos donde uno menos se lo imagina.