Fidel Castro es una figura central de la nueva independencia en América Latina y el Caribe, es el refundador de las ideas de Martí y del proyecto bolivariano del siglo xx. Llevó a la victoria una Isla que estaba en los planes de conquista y colonización de los que fundaron Estados Unidos.
Era el 4 de febrero de 1989 y el Comandante Fidel Castro estaba en Venezuela. Había venido a la toma de posesión del presidente Carlos Andrés Pérez, ocurrida dos días antes en el Teatro Teresa Carreño.
Un grupo de jóvenes venezolanos de izquierda fuimos hasta el lobby del hotel Eurobuilding de Caracas, pues se decía que Fidel ofrecería allí una conferencia de prensa. Al llegar preguntamos y nos informaron que el Comandante no estaba, así que decidimos esperar.
"Nuestro pueblo siempre lo admirará, a ese Fidel héroe de la Sierra Maestra, Fidel el del gobierno para el pueblo, Fidel el de las grandes concentraciones populares en cualquier país del mundo, Fidel el amigo de Chávez, Fidel el del beisbol, Fidel el del Alba. ¡Fidel el gigante!"
"Fidel Castro es el libertador de los pueblos de Latinoamérica y el mundo en el siglo XX con proyección al siglo XXI".
"Él sobrecumplió su misión en esta tierra, la sobrecumplió más allá de las expectativas más grandes que pudiera haber. Pocas vidas han sido tan completas, tan luminosas. Se va invicto, eso es mejor, como dicen ustedes, no se va, se queda invicto entre nosotros, absuelto, ¡absolutamente absuelto por la historia grande de la Patria!"
"Fidel siempre estuvo seguro del valor de su propia conciencia, lo estuvo con fidelísima convicción para honrar así su propio nombre de pila, de tal seguridad venían su increíble coraje histórico, su valentía a toda prueba".
Desde el corazón del Pueblo de Bolívar y de Chávez, quiero hacerle llegar el testimonio de nuestro respeto, admiración y cariño al cumplirse hoy 62 años de los asaltos al Cuartel Moncada y al Cuartel Carlos Manuel de Céspedes. En este glorioso aniversario, celebramos su querida presencia y la entrañable referencia que usted encarna. Celebramos al Padre y al Maestro de los revolucionarios y las revolucionarias de Nuestra América y del mundo; al Padre y al Maestro de su hijo amado, nuestro Comandante Eterno.
