Tomado de
Un retrato critico, Estados Unidos, 1986, pp 19, 22 y 25.
El papel personal de Castro en iniciar y dirigir la Revolución es impresionante.
La suerte de Fidel es un tema reiterativo en su existencia. No ha habido ningún moderno líder revolucionario o Jefe de Estado que haya corrido tantos y tan asombrosos riesgos personales y que se haya empeñado tan directamente en los rigores de la conspiración, la rebelión y la guerra abierta.
