No es posible analizar esta época sin estudiar sus discursos, pero cada discurso es un discurso pedagógico, una enseñanza, un modo de decir y de abrir caminos que a veces nosotros no recordábamos.
Cuando se habla de maestros nosotros todos tuvimos un gran maestro, un maestro que nos enseñó no solo lo que teníamos que enseñar y aprender, sino la acción cotidiana y diaria para que esa obra de la Revolución se materializara y para que en la práctica nacieran las ideas que se iban a profundizar en la propia revolución. Hablo de Fidel, el maestro de todos los maestros.
Tomado de
Periódico Escambray
Tomado de
Periódico Trabajadores
“Hemos tenido la suerte de tener un dirigente como él, realmente un Comandante en Jefe como lo ha sido siempre –a veces hemos discutido mucho en la historia el tema de la personalidad, yo soy de los que creen que la personalidad es decisiva (…) La osadía y la humildad de Fidel fue lo que marcó gran parte de esa historia”.
