Cuando Jean Paul Sartre visitó Cuba en 1960 escribió un pequeño y poco conocido libro titulado Huracán sobre el azúcar. En esa valiosa obra, el intelectual francés caracterizó la Revolución cubana como una revolución a contragolpe. Como los animales salvajes cuando se encuentran atrapados, la Revolución afilaba sus garras y enseñaba sus mejores colmillos de bestia acorralada ante cada zarpazo del adversario. Y no sólo eso. Con aquella metáfora, Sartre comprendió que la Revolución sólo pudo descubrir sus derroteros más luminosos bajo el fragor del fuego enemigo y que quizá sin éste último...
La muerte de Fidel Castro ha dado lugar -en algunos grandes medios occidentales-  a la difusión de cantidad de infamias contra el Comandante cubano. Eso me ha dolido. Sabido es que lo conocí bien. Y he decidido por tanto aportar mi testimonio personal. Un intelectual coherente debe denunciar las injusticias. Empezando por las de su propio país.
La Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media y las Brigada Técnicas Juveniles celebraron este 6 de diciembre un nuevo aniversario.
Desde sus estudios secundarios en los años 1950, Fidel Castro empezó a familiarizarse con los escritos y las actividades de José Martí, entre otros cubanos del siglo XIX que lucharon por la justicia social y la independencia de España. Fidel leyó los 28 volúmenes de la obra de Martí. También estudió los trabajos y las actividades prácticas de Marx, Engels y Lenin. Analizó y profesaba un gran respeto por la revolución bolchevique.
"En Cuba había deportistas, pero no había deportes".   Fidel Castro Ruz   En estos días luctuosos, muchos colegas y amigos han rescatado anécdotas de Fidel (siempre le he llamado así). Y el deporte no puede ni debe quedar ajeno al momento. Su relación con lo atletas y entrenadores de toda Cuba, ha sido sui géneris. Ningún otro estadistas ha dedicado tanto tiempo y lugar a las actividades atléticas, incluida la Educación Física.
«Pequeña Gigante». Así calificó aquel hombre cajista de imprenta a La historia me absolverá, un texto que comenzó a leer al revés, como es costumbre en los operarios del arte tipográfico tradicional, y que lo impresionó por su fuerza, calidad discursiva y posibilidades.  
Sin duda, la Revolución Cubana que triunfa en 1959 encabezada por el líder Fidel Castro fue un parteaguas en la historia de Cuba y también de América Latina. De ahí en adelante esta sería una herejía no solo frente al imperialismo estadounidense, sino ante las propias prácticas socialistas del siglo XX y, en algunos terrenos, hasta para la propia Unión Soviética.  
La Columna No. 3 Santiago de Cuba y la No. 6 Frank País habían partido  desde la Sierra Maestra el 1o de marzo de 1958 en cumplimiento  de las órdenes del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, fechadas el 27 de febrero de 1957, para extender la guerra fuera de los límites del Primer Frente José Martí. La Columna No.3 fundaría el Tercer Frente Mario Muñoz, que abarcaría la región de la Sierra Maestra ubicada al este del poblado María Tomasa, extendiendo su zona de operaciones lo más lejos posible, con la misión de presionar sobre la ciudad de Santiago de Cuba.
Impresionante, conmovedora y a la vez  estimulante fue la ceremonia que vivimos en la Plaza de la Revolución en la que el pueblo cubano y los invitados que llegamos desde los cuatro puntos cardinales despedíamos al Comandante Fidel Castro Ruz. Un mar de gente trataba de ocultar su tristeza oceánica, disimular una lágrima imprevista, y mirar, con temprana melancolía, la estatua del Apóstol que  presidía los ideales y las convicciones de un pueblo digno, soberano y combativo: siempre respaldado con los inmensos retratos de Camino Cienfuegos y el Che.  
Querido Fidel,   1. No quiero hablar de ti sino hablar contigo, porque tú sigues estando presente entre nosotros y lo estarás siempre.   2. Me excuso por tratarte de tu, pero te siento tan cercano que he sentido la necesidad de hacerlo.  
Con humildad y honestidad afirmo que mi título es definitorio de la realidad cultural, social y política de la Cuba de hoy. Es la lectura exacta de la ampliamente mayoritaria y espontánea manifestación de duelo y reafirmación revolucionaria que conmueve a la isla desde el 25 de noviembre. Fidel está en la mente, el corazón y el proyecto nacional de millones de cubanos.
A las 10:29 minutos de la noche del 25 de noviembre de 2016 dejó de existir el más grande pensador y político cubano de todos los tiempos: Fidel Castro Ruz. Si Federico Engels viviera y estuviera en la despedida de sus restos mortales, al igual que a Marx, le hubiera dedicado su último adiós.