El sábado 9, en Santiago de Cuba, Fidel inició la demolición del cuartel Moncada, conduciendo  un bulldozer con el que derribó la posta 2, por donde entraran él y sus heroicos compañeros, el 26 de julio de 1953.   De Santiago de Cuba, Fidel se trasladó hasta Manzanillo, donde se hizo la botadura al agua del «Sigma I», uno de los primeros diez barcos construido por el INRA. Luego de una breve escala en Bayamo, retornó a La Habana,  la noche del 10 de enero.  
La vida y obra de Amílcar Cabral, máximo dirigente del  Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde (PAIGC), fue exaltada en una entrevista conjunta en la sede del ICAP con la  participación del embajador de Guinea-Bissau en Cuba, Abel Coelho Mendoza, la encargada de Negocios de Cabo Verde, María Goretti Santos Lima y el diplomático cubano Oscar Oramas Oliva.  
Un legado impresionante de patriotismo y firmeza en la lucha, que abrazó tempranamente al lado de Vilma Espín y Frank País, y que continuó fielmente en su incansable aporte a la obra revolucionaria de Fidel y Raúl, acaba de sellar en su despedida este 23 de enero, Asela de los Santos Tamayo.  
Este 23 de enero se cumplen 61 años de aquella memorable visita del Comandante en Jefe Fidel Castro a Venezuela, en 1959, pocos días después del triunfo armado de la Revolución cubana, cuya significación histórica reviste hoy actualidad total, en la reconocida comunión de intereses que acaban de suscribir los gobiernos revolucionarios de ambos países, mediante la reiteración de acuerdos trascendentales en todos los órdenes de la vida económica, política y social.  
El Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, convocó a esperar el cumpleaños 167 de José Martí esta jornada con la más masiva marcha de homenaje al Apóstol, y de condena a quienes pretendieron mancillarlo.   A través de su cuenta en Twitter, el Jefe de Estado llamó a “hacer historia” con las antorchas encendidas desde la escalinata de la Universidad de La Habana.  
Son las 10:00 p.m. en la escalinata de la Universidad de La Habana. El Alma Mater sobresale entre las antorchas que sostienen miles de manos, en proporciones nunca antes vistas. La imagen de José Martí en el lateral derecho por el que ahora desciende la multitud, cobra vida. Desaparecen los tonos negros y grises que hemos visto en sus fotos de la época, y el rostro del Maestro se ve iluminado por los rojos, naranjas y amarillos del fuego.  
Más bellas que nunca lucieron las rosas blancas y rojas de las ofrendas florales que, dedicadas a José Martí por el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz, y el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, fueron depositadas en el aniversario 167 del natalicio del Apóstol en el cementerio Santa Ifigenia.   El homenaje igualmente incluyó sendas ofrendas florales de Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado, y del pueblo de Cuba.  
En el programa de televisión Telemundo Pregunta, en su edición del 20 de enero, varios periodistas entrevistan al Comandante en Jefe, sobre los temas de actualidad.   Fidel responde con argumentos sólidos los motivos que aconsejan ahora la creación de las milicias.  
En el programa de televisión Telemundo Pregunta, en su edición del 20 de enero, varios periodistas entrevistan al Comandante en Jefe, sobre los temas de actualidad.   Fidel responde con argumentos sólidos los motivos que aconsejan ahora la creación de las milicias.  
Fue la reacción –aunque inusual– espontánea de un joven frente al descubrimiento, sorpresivo pero soñado. Estaba en su cuarto, a mitad del exilio, en medio del otoño parisino de 1920. Eran él y su cama, sin más testigo que un ejemplar de la revista L’ Humanité, en una de cuyas páginas posó la mirada.  
Sobre los hombros del teniente del Ejército Rebelde, José Antonio Boró, y con un ramo de gladiolos en la mano, Zelma se abrió paso entre la multitud delirante, y llegó al jeep descapotable en el que estaba Fidel.   La pequeña de nueve años tenía instrucciones de obsequiarle las flores a la más autóctona de la Revolución. Pero, «Celia Sánchez no pudo venir», le comunicó alguien desde el vehículo. Entonces el Comandante tomó del brazo a la niña y le dijo: «vamos conmigo».  
Desde el 28 de enero Fidel está en la provincia oriental, la noche del último día de enero asiste a la verbena celebrada en Manzanillo para recaudar fondos para la compra de armas y aviones. Al siguiente día visita por primera vez, después del triunfo revolucionario, el lugar por donde desembarcó el 2 de diciembre de 1956. Ese día lo aprovechó para conversar con los campesinos, carboneros, madereros y cortadores de caña, que integran las diversas cooperativas que allí funcionan bajo los hospicios del inra.