“Pronuncie largos discursos al aire libre. Movilice a 5 millones de personas para que llenen el Mall de Washington. Debiera haber al menos 150 millones de televidentes. Luego diga: ‘He prohibido las perforaciones peligrosas. Le pido al Congreso que apruebe una ley de transporte que haga obsoleto la mayor parte del uso de automóviles en un plazo de 20 años. Pido a los líderes del mundo que realicen campañas a favor de salvar el planeta, la transición de la vida insostenible basada en combustibles fósiles a una que esté en armonía, no que choque con la Naturaleza’.
Con su camisa verde olivo de mil batallas, acudió este sábado en la mañana el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz a rendir tributo a los Mártires del 26 de Julio en el Mausoleo que los honra en el municipio de Artemisa.
Esperamos en el pequeño teatro del Memorial José Martí. Sabemos que él está afuera, colocando en la mayor intimidad posible una ofrenda floral al Héroe Nacional, junto al monumento de la Plaza. “Es 26 de Julio, no es un homenaje cualquiera”, hace notar alguien casi en un susurro para no romper el silencio del salón donde lo esperamos varias decenas de personas que intuimos su proximidad. Un segundo después se escucha su voz en la puerta. Es Fidel.
A las 11 de la mañana, ni un minuto más ni un minuto menos, Fidel llega a la sala del Palacio de las Convenciones vestido con una fresca camisa a cuadros rojos y blancos. Saluda con la mano, sonríe a todos, avanza hasta la mesa donde reposan  una agenda azul y varios folios de documentos. Lo esperan, con vivos aplausos, un centenar de jóvenes, encabezados por el Buró Nacional de la UJC y su primera secretaria, Liudmila Álamo Dueñas, trabajadores, estudiantes, artistas e intelectuales, combatientes de las FAR y el MININT y en un lugar especial, Elián González  y su familia.
La noticia corrió como un reguero de pólvora cuando por fotos de celulares circuladas en internet se supo que Fidel Castro había hecho el pasado 7 de julio su primera aparición pública en cuatro años en el Centro Nacional de Investigaciones Científicas.
Las decisiones que hayan podido adoptar algunos países con relación a Irán y Corea del Norte ya están en el pasado, lo importante es trabajar en lo adelante por evitar una guerra nuclear, manifestó el líder revolucionario a parlamentarios reunidos en sesión extraordinaria
Fidel ha empujado el mundo hacia donde él cree que debe ir”. La frase es del célebre director cinematográfico norteamericano Sidney Pollack, y puede explicar por qué muchos albergamos la esperanza de que la ciclópea tarea de paz que se ha impuesto el líder de la Revolución Cubana culmine exitosamente.
Vestido de guerrillero, de completo uniforme verdeolivo, Fidel leyó su “Mensaje a la Asamblea Nacional“. Lo hizo desde un podio pequeño, entre las dos alas de asientos que ocupan los miembros del Consejo de Estado, con su Presidente, Raúl Castro, en su puesto habitual. Más de 600 personas, entre diputados, periodistas e invitados, asistieron a esta sesión extraordinaria del Parlamento y son testigos de un hecho excepcional: el Comandante en Jefe se dirigió desde allí al Presidente Barack Obama, el único que puede evitar una confrontación nuclear de consecuencias devastadoras para la humanidad...
Los medios corporativos del gran capital repiten como si fuese una verdad consabida: “los revolucionarios son violentos” y los que abogan por mantener el status quo -es decir, los capitalistas–, “son tolerantes”, y están en disposición de estrechar la mano del adversario. Como que aquellos suelen ser o representar a los poderosos, el concepto de “paz” es reducido a la aceptación por el oprimido de su condición, y en caso extremo, a la búsqueda de formas menos evidentes o más eficaces de explotación. ¿Sería capaz el capitalismo -su expresión más radical: el imperialismo–, de actuar en el bien...
En el discurso pronunciado a través de Radio Rebelde el 18 de agosto de 1958, con posterioridad a la victoria estratégica de las fuerzas revolucionarias sobre el ejército de la tiranía, el Comandante en Jefe Fidel Castro revelaba los tres objetivos fundamentales concebidos para derrotar la llamada Ofensiva de Verano, el segundo de los cuales era “mantener en el aire la Emisora Rebelde que se ha convertido en factor de primerísima importancia”. Por eso, escuchar decir a Fidel, en su encuentro con los periodistas venezolanos, que las armas para hacer...
Lo que a mí me parece es que él es un ser “eviterno”. Es decir, sin comienzo ni fin. Como un elemento del orden universal, que se resiste a ser barrido, no obstante todos los esfuerzos que los sempiternos enemigos del  hombre, los tanatofílicos y tanatólatras de antaño y hogaño, despliegan.
En la mañana de hoy tuvo lugar en la sede de la Sociedad Cultural José Martí, un espectáculo cultural con una amplia participación infantil, en saludo al cumpleaños 84 de Fidel.