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Muchos textos a lo largo del tiempo han sufrido avatares para su publicación. No pocos discursos trascendentales jamás se reprodujeron como los oradores los pronunciaron; de igual manera solo excepcionalmente en uno u otro caso devinieron piezas movilizadoras y relatos imprescindibles en la historia de un pueblo.
La relación directa con este pueblo de carboneros que le demuestran una cercanía casi familiar y una comprensión de sus sentimientos, azuzan tal alegría en Fidel que nos conmueve a todos. Pienso que al tocar Fidel en el mismísimo fondo de sus pueblos, al reunirse con estos hombres, mujeres y niños para festejar la Nochebuena, muestra su profundo amor por los humildes, que lo hermana a Martí.
¡Gracias Fidel! fue la frase renovada de los carboneros de Soplillar, en la madrugada de este viernes, cuando reeditaron la primera cena de la Revolución, hace 50 años, a la que asistió el líder cubano.
En el año inaugural de la Revolución, el entonces Primer Ministro Fidel Castro, visitó la zona varias veces. El 24 de diciembre se encontraba en la Laguna del Tesoro analizando las posibilidades de explotación de aquel sitio como destino turístico y discutiendo proyectos para la canalización y desecación parcial de la Ciénaga. Antonio Núñez Jiménez —quien más tarde presidiría la Academia de Ciencias de Cuba— narró parte de las memorias de aquel día.
El 10 de marzo de 1949 entraron en el puerto de La Habana el portaaviones Palau, los barreminas Rodman, Hobson y Jeffers y el remolcador Papago. Al día siguiente desembarcó una parte de la dotación invadiendo bares y prostíbulos, armando camorras y sonrojando a las mujeres.
En el Ritz Carlton, el más lujoso de los lujosos hoteles que miran al Golfo desde las arenas de esta ciudad, hay un rincón cubano de extraordinaria singularidad.
La celebración del 50 aniversario del “encuentro conocido” entre Fidel Castro y el escritor estadounidense Ernest Hemingway (1899-1961) comenzó este 12 de mayo en el poblado de Cojímar, en La Habana, donde se reunieron especialistas, admiradores y pescadores que conocieron al Nobel para homenajearle.
Hace cincuenta años, cuando me desempeñaba como director de protocolo del Ministerio de Relaciones Exteriores,fui testigo de un incidente que, sin que tuviera la menor trascendencia pública, involucró al ex presidente de Indonesio Ahmed Sukarno, el excelso escritor norteamericano Ernest Hemingway y el máximo dirigente de la revolución cubana, Fidel Castro.
La Finca Vigía, la Marina Hemingway y el poblado de Cojímar serán los anfitriones de la conmemoración, entre el 12 y el 15 de mayo, del aniversario 50 del encuentro entre Fidel y el autor de El viejo y el mar, coincidente con la creación de la Base de Pesca Deportiva que lleva el nombre del insigne escritor y con el cumpleaños 85 de La Terraza de Cojímar, centro del legendario poblado costero, entrañablemente ligado al Nobel de Literatura.
Lo más probable es que todo haya comenzado con la primera línea de Por quién doblan las campanas (1940), una de las mejores novelas de la literatura universal y que versa sobre la Guerra Civil española. Ya desde el mismo instante en que su autor, Ernest Hemingway, la ponía por escrito en la década del 30 de la pasada centuria, debía estar tejiéndose la trama de una historia real y más compleja que lo haría coincidir, muchos años después, con otra de las mentes más brillantes del siglo XX.
El programa del Moncada, contenido en el histórico alegato de Fidel La Historia me Absolverá postulaba, entre las más urgentes medidas a tomar por un gobierno revolucionario "conceder la propiedad inembargable e intransferible de la tierra a todos los colonos, subcolonos, arrendatarios, aparceros y precaristas que ocupen parcelas de cinco o menos caballerías de tierra, indemnizando el Estado a sus anteriores propietarios a base de la renta que devengarían por dichas parcelas en un promedio de diez años."
Durante muchos años, algunos compañeros que entonces laborábamos en la Cadena Oriental de Radio —trasladada desde Santiago de Cuba a La Habana, el 3 de agosto de 1953—, pensábamos de manera similar en cuanto a la visita que el compañero Fidel realizó a dicha emisora el 20 de mayo de 1955. Coincidíamos en que el motivo radicaba en que la casi totalidad de sus artistas, técnicos, periodistas y empleados procedían de ese territorio oriental.