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Los domingos la Mesa Redonda descansa y regularmente se retransmite uno de los programas de la semana. No fue así este 22 de agosto, cuando un grupo de panelistas habituales fueron invitados a dialogar con Fidel, sin cortapisas: Randy Alonso, Arleen Rodríguez, Reinaldo Taladrid, Lázaro Barredo, Bárbara Betancourt, Nidia Díaz, Marina Menéndez, Oliver Zamora y Aixa Hevia. ”Lo que yo necesito es que ustedes me hagan las preguntas más difíciles que me puedan hacer”, sugiere el Comandante en Jefe cuando nos recibe.
“La humanidad debe preservarse para vivir miles de años”, responde Fidel al escritor ruso Daniel Estulin, autor de la trilogía sobre el Club Bilderberg, de visita en La Habana. Lo dice a propósito de la creencia del visitante de que para resolver muchos de sus problemas, la humanidad deberá emigrar a otros planetas.
Transcurría la primavera de 1960 cuando un joven norteamericano nombrado Saúl Landau viajó a Cuba por primera vez. Su estancia se prolongó hasta la entrada del otoño. Tenía un deseo inmenso de ver lo que estaba pasando “donde la gente de mi edad dirigían ministerios y el líder tenía solamente nueve años más que yo” -son palabras del propio Saúl Landau rememoradas hoy.
El ex presidente cubano Fidel Castro ha hecho este viernes un llamamiento para que “ningún país” tenga armamento nuclear y ha advertido de los “terribles peligros” que amenazan a la Humanidad en la actualidad, en un discurso ante miles de jóvenes cubanos desde la escalinata de la Universidad de La Habana retransmitido en directo.
Si quieres la paz, prepárate para cambiar tu conciencia, ha dicho, y ha vuelto a insistir en la urgencia de frenar la amenaza de guerra que se cierne sobre el mundo. En una tribuna cargada de simbolismo, un atento silencio siguió sus palabras, pero la alegría de reencontrarse con Fidel estalló varias veces en aplausos y coros que repetían su nombre.
Fue muy temprano en la mañana del pasado viernes. Llegamos a la Universidad de La Habana y cuando el auto en que viajábamos cruzó por encima de las cadenas de la entrada de la calle J de la histórica Colina, apenas salían los primeros rayos del sol.
Los gérmenes de su pensamiento están contenidos en el libro La contraofensiva estratégica. Hay un hilo visible en la vida de Fidel, desde sus años de estudiante, pasando por la Sierra y los primeros años de la Revolución hasta hoy, y son sus principios.
En fin, que no es nuevo el planteo, pero resulta cuando menos tramposo, separar esa autocrítica de un contexto fundamental y un principio invariable por donde se busque: el reconocimiento constante por toda la dirección revolucionaria y por el pueblo que lo defiende, de que solo el socialismo explica que hayamos sobrevivido como nación soberana y como sociedad más justa que cualquier otra sobre la tierra, al colosal asedio imperial que todavía muchos se dan el lujo de ignorar en sus interpretaciones de la realidad cubana.
Corría el mes de octubre del 1962, como cada domingo el estadio Emilio Gómez Bermúdez, como la gran mayoría de los terrenos de pelota del municipio mayaricero se llenaba de público para presenciar los juegos que se celebraban inter barrios, centros de trabajos o simplemente entre amantes de nuestro deporte nacional.
Las ciudades arderían durante semanas e incluso meses extendiendo una vasta nube de cenizas que pintaría el cielo de negro. Los hongos de las explosiones termonucleares elevarían nubes de polvo y humo a altitudes estratosféricas donde permanecerían en suspensión durante años, velando la luz solar. Las temperaturas en la Tierra bajarían drásticamente a las pocas semanas. Por lo menos durante uno o dos años la insolación sería débil. Tras este desastre emergería un mundo helado y yermo en el que el 90 por ciento de las cosechas mundiales se habrían malogrado y la capacidad de generación de...
Las autoridades francesas se rasgaban las vestiduras luego de que el líder histórico de la Revolución Cubana,Fidel Castro, denunciara los atropellos contra los gitanos en el país que dio a conocer la Declaración de los Derechos del Hombre. No transcurrieron muchos días y las agencias de prensa traen la noticia: “El Gobierno francés, en un aprieto por una circular ministerial sobre los gitanos”.
La noticia más importante del miércoles 14 de septiembre de 1960 fue aclamada por el pueblo cubano: Fidel viajará a Nueva York y hablará en la Asamblea General de la ONU. Sería la primera vez que lo haría. De boca en boca corría: "Fidel va a la ONU"