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“Mientras el Tio Sam esté contra ti, sabes que eres un hombre bueno”, fue uno de los comentarios que Malcolm X le hizo a Fidel Castro el 19 de septiembre de 1960, cuando se encontraron en el Hotel Theresa de Harlem, por única e histórica ocasión.
Recibe Fidel a los integrantes del Peace boat. Testimonio de una sobreviviente de la bomba nuclear de Hiroshima dibuja los horrores incrementados que podría significar una confrontación nuclear hoy
El lunes 26 de septiembre de 1960 pasará a la historia como el día en que Fidel hiciera su primera intervención en la ONU. Exactamente a las 2:40 de la tarde, el jefe de la Revolución arribó a la entrada principal del edificio de las Naciones Unidas.
Cuando tocó su turno, Fidel se puso en pie y con largos pasos se dirigió hacia la tribuna. Tomó dos sorbos de agua y comenzó su histórico discurso. Eran las 2:57 de la tarde. No había en Cuba un solo aparato de radio y televisión que no recogiera la imagen y la voz de Fidel. Al siguiente día, el discurso fue reproducido por el periódico...
El encuentro fue bien temprano en la mañana para no afectar la apretada agenda en Cuba de los integrantes del Crucero por la Paz, acabado de llegar al amanecer de este 21 de septiembre. Por coincidencia, el mundo estaba celebrando el Día Internacional de la Paz. Fidel llegó puntual como siempre y saludó a la directiva del crucero, a Junko Watanabe, una sobreviviente de la tragedia nuclear de Hiroshima, y a Kenia Serrano, la presidenta del ICAP. Después entró a la Sala Plenaria del Palacio de Convenciones donde lo esperaban más de 600 japoneses de diversas edades que forman parte de la...
Estremeció a todo el público. También a Fidel. Eran las palabras de Junko Watanabe, quien apenas sumaba dos años de vida el trágico 6 de agosto de 1945. Entonces jugaba con su hermano en el patio de la casa, cuando los gritos de su madre la sacaron del ensimismamiento del juego para advertirle de que algo horrible estaba sucediendo. Dice Junko que no recuerda nada de aquel día lúgubre, pero haber reconstruido cada segundo del hecho le desgarra tanto como las quemaduras que cegaron la vida de miles de japoneses allá en Hiroshima, la ciudad que le destruyeron a Junko cuando apenas empezaba a...
A las 6 y 46 minutos exactamente del 28 de septiembre, descendía de la escalerilla del avión el Comandante en Jefe, llegaba triunfante una vez más, después de su gran batalla en la ONU.
De cara a la decisiva batalla electoral de este 26 de septiembre, los líderes de Cuba y Venezuela combaten en en la Web 2.0 en defensa de la Revolución Bolivariana.
“Vamos a establecer un sistema de vigilancia revolucionaria colectiva. Están jugando con el pueblo y no saben todavía quién es el pueblo; están jugando con el pueblo y no saben la tremenda fuerza revolucionaria que hay en el pueblo.” Dijo Fidel ante casi un millón de personas congregadas frente al antiguo Palacio Presidencial, el 27 de septiembre de 1959, en un acto en el que quedaron constituidos los Comité de Defensa de la Revolución. El fotógrafo Liborio Noval estaba ahí y capturó esta imagen inolvidable.
Décimas interpretadas en el acto por Yorky Sánchez Cuéllar en el 50 aniversario de la constitución de los Comité de Defensa de la Revolución, el 28 de septiembre de 2010.
En uno de sus movimientos en espiral ascendente —como dicen algunos pensadores que la Historia avanza—, esa señora del tiempo parece haber dado otra vuelta para colocarse, 50 años después, en el mismo punto de ánimos y urgencias vividos por Cuba aquel 28 de septiembre de 1960.
El 3 de octubre de 1965 se dio a conocer que el Partido Unido de la Revolución Socialista adoptaba el nombre de Partido Comunista de Cuba y se presentaba su primer Comité Central. En especial conjunción, Fidel daba lectura a la carta de despedida de Che Guevara.
Venir a Cuba en aquella época, - como sucede hoy todavía, - constituía un gesto de amistad y solidaridad y un reto al imperio que pretendía estigmatizarnos y liquidarnos desde entonces y más aún después que se proclamara el carácter socialista de la Revolución Cubana en 1961. Por ello, a pesar de las enormes responsabilidades y del intenso y complejo trabajo que tenían los bisoños líderes de la Revolución, dedicaban horas que escamoteaban al descanso para conversar con esos visitantes a quienes agradecíamos su audacia y apoyo y con quienes forjábamos lazos de amistad más perdurables. Uno de...