Fidel para nosotros es el más fiel, espigado e insomne discípulo del Maestro. El poeta Roberto Fernández Retamar dice que para Fidel ser martiano es algo totalmente natural, «es como la respiración. Fidel no necesita citar a Martí, porque es martiano de modo orgánico, es algo totalmente natural»
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Con un disparo fatal por la vergüenza cerró su vida el fundador y líder del Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo), Eduardo Chibás, de cuya muerte se cumplen hoy 62 años. La semilla que él sembró en la conciencia nacional también estaría en el nuevo período de la Revolución, nacido con las acciones del 26 de julio de 1953.
“Fidel viaja al futuro, regresa y lo explica”, ha dicho el presidente argelino Abdelaziz Bouteflika en una frase que a algunos pudiera parecer exagerada. Invito a quienes no la compartan a leer esta compilación, realizada por Omar Pérez Salomón con el título de Fidel Castro. Soldado de las ideas, en la que Omar recoge las apreciaciones expresadas por Fidel acerca de las tecnologías de la información y los medios de comunicación entre 1959 y 2011.
Muchos no saben lo que les voy a relatar, que no me lo contaron, sino que lo viví personalmente. Quizás Omar Pérez Salomón, autor del libro Fidel, soldado de la ideas, no había nacido aún o era muy joven.
Así le aseguró el Comandante Camilo Cienfuegos al Jefe de la Revolución sobre la orden de la Invasión hacia Occidente, que partió desde El Salto, Sierra Maestra, el 21 de agosto de 1958.
Tras el asalto al Moncada, dos hombres le salvaron la vida al Comandante en Jefe: uno fue el teniente Pedro Sarría, oficial del Ejército batistiano, y el otro un joven llamado Ricardo Máximo Santana Martínez, nacido en Fomento, Las Villas.
Mientras el mundo preocupado y atónito recibe “la crónica de la muerte anunciada” de quien sabe cuantos miles o millones de seres humanos y la acción militar contra Siria puede ser el preámbulo de un conflicto impredecible, declarado por el presidente Obama, premio Nobel de la Paz, a quien se le escapó la paloma y quiere cazarla, yo quiero hacer la crónica de la vida, de la fertilidad de los sueños de otros hombres.
Las ideas unieron a ocho parejas y un trío de hermanos ante los muros de los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes el 26 de Julio de 1953.
Es 11 de septiembre de 1973. Ese día cambia para siempre la vida de Chile y el subcontinente. Una certeza queda inscrita en la historia: "Mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor".
La extracción social fundamental de los combatientes que encabezados por Fidel asaltaron los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes hace seis décadas, era de la capa humilde de la población. Un determinado número de ellos poseía estudios secundarios y universitarios, pero en su gran mayoría apenas completaron la enseñanza primaria, y una buena parte, ¡ni siquiera eso!
Ya se habían logrado los acuerdos de París que abrían el camino a la paz en Viet Nam. El 12 de septiembre de 1973, hace 40 años, Fidel Castro encabezaba una delegación del Partido y el Gobierno de Cuba que llegaba a Hanoi, la capital de la República Democrática de Viet Nam. No lo hizo directamente desde La Habana, antes estuvo en Trinidad y Tobago, Guinea (Conakry), Argel, Bagdad y Nueva Delhi.
Hace cuarenta años, en 30 minutos trascendentales para la historia de la humanidad, el Comandante en Jefe pulverizó la macabra intención imperial de aislar y dividir al Movimiento de Países No Alineados, sembrando la idea de oponer ese bloque de naciones a las ideas socialistas.