Los históricos vínculos entre los pueblos de Cuba y Venezuela, fortalecidos durante la lucha contra la dictadura batistiana, se consolidaron el 5 de enero de 1959 cuando Venezuela fue el primer país en reconocer al Gobierno provisional de Cuba.
Viernes 23 de enero de 1959. Temprano en la mañana existe un inusual movimiento en el aeropuerto de Columbia -Ciudad Libertad. El motivo: una embajada revolucionaria encabezada por el Comandante en Jefe Fidel Castro parte rumbo a Venezuela.
El 27 de enero de 1959 fue un día más, si es que esos primeros días de la Revolución Cubana pudieran denominarse así. El triunfo del pueblo en el brazo armado de los barbudos del Ejército Rebelde aún no llegaba a su primer mes, y ya tenía que enfrentarse a esas grandes tareas que había anunciado Fidel desde el propio primero de enero. No bastaba haberle arrebatado el poder a la tiranía, había que ordenar el país, impartir justicia y todo eso en medio de la hostilidad del imperialismo enmascarado tras las mentiras que propagaban los medios de difusión masiva.
El domingo 1ro. de febrero de 1959, a las dos de la madrugada, el Comandante en Jefe llega a Santiago de Cuba en compañía de ministros, funcionarios, técnicos, médicos y maestros que se dirigen a la Sierra Maestra para comenzar la rehabilitación social en ese territorio. La reforma agraria está en marcha.
He leído en las redes sociales y en medios de prensa las más diversas impresiones,  he escuchado a colegas, amigos, personas comunes que transitan por las calles de la Habana, hablar de la emoción de ver a Fidel recibiendo a muchos de los mandatarios que vinieron a la Cumbre de la CELAC, con una satisfacción que embarga a todos, inevitablemente.
En diciembre de 1957, el Movimiento 26 de Julio (M-26-7) propuso al doctor Manuel Urrutia Lleó ser su candidato a la presidencia del Gobierno Provisional, a pesar de que este no militaba en las filas de esa organización. La propuesta partió del respeto que ganó el magistrado de la Audiencia de Santiago de Cuba, al emitir su voto absolutorio a los acusados en la Causa No. 67 de 1956, por su participación en el alzamiento de Santiago y la expedición del yate Granma.
Las páginas de una nación se construyen sobre sueños, deseos, vidas... se construyen sobre sangre, valor y entrega. Rememorar episodios de la vida de estas dos mujeres hace no solo admirar la trayectoria de quienes supieron defender sus ideales patrióticos, si no, repensar y vivenciar sus momentos, sus decisiones y su visión revolucionaria.
La Historia me Absolverá en décimas espinelas, es una de las sorpresas más agradables de contenido patriótico, y que se nos ofrece como libro en la 23 edición de la Feria Internacional del Libro. La obra viene del destacado poeta y luchador independentista de Puerto Rico, Juan Camacho y está prologada por su compatriota el abogado Luis Raúl Albaladejo quien subraya que: "Desde esta otra ala del pájaro, Juan nos sorprende dando a La Historia me Absolverá una inesperada forma poética y aunque es él quien aporta esa forma, el contenido del texto y la voz de Fidel quedan intactas".
El 26 de febrero de 1959 Fidel Castro Ruz habló por primera vez a los holguineros, 56 días después del triunfo de la Revolución cubana. El acontecimiento tuvo lugar en uno de los balcones del edificio La Periquera, y su discurso llenó de optimismo a las capas más humildes de la población.
"Y así, al despedir a los caídos de hoy, a esos soldados y a esos obreros, no tengo otra idea para decir adiós, si no la idea que simboliza esta lucha y simboliza lo que hoy es nuestro pueblo. Descansen juntos, en paz; juntos obreros y soldados, juntos en sus tumbas, como juntos lucharon, como juntos murieron y como juntos estamos dispuestos a morir"[1]. Fidel Castro Ruz
Decir Melba basta para que cada cubano sepa de quién se trata. Entrega total a la Revolución, confianza eterna en Fidel y los jóvenes, distinguieron su personalidad y su actuar a lo largo de los años. En el momento del descanso necesario, Granma reproduce fragmentos de una entrevista publicada el 26 de Julio del 2003, en ocasión del aniversario 50 de los Asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en la cual, bajo el título de Sus protagonistas en los recuerdos de Melba, la Heroína de la República de Cuba nos acerca a momentos, personas y principios especiales que definieron...
A raíz del golpe de Estado de Fulgencio Batista el 10 de marzo de 1952, los combatientes cubanos y, de modo especial el estudiantado, se propusieron a toda costa derrocar el régimen imperante. De esta forma la colina universitaria se convertía en una sustancial fortaleza de resistencia popular con el firme propósito de ajusticiar al tirano.