Ayer jueves el profesor emérito de la Universidad de Ottawa, Michel Chossudovsky, fue invitado a comparecer en el programa “Mesa Redonda” de la televisión nacional de Cuba, en el que participó junto a Osvaldo Martínez, director del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial. Habló en español y demostró dominio total sobre los temas que aborda.
En la etapa actual del mundo, cuando alrededor de doscientos países han sido reconocidos como Estados independientes con derecho a participar en la Organización de Naciones Unidas —ridícula ficción jurídica—, la única posibilidad de forjar una esperanza consiste en llevar a las masas, de forma serena y razonada, el hecho real de que todos los habitantes del planeta están corriendo el enorme riesgo.
Hace tres días se publicó la noticia de que el Procurador General de Colombia, Alejandro Ordóñez Maldonado, había destituido e inhabilitado por 18 años para ejercer cargos políticos a la prestigiosa Senadora colombiana Piedad Córdoba, por supuesta promoción y colaboración con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia).
A las 5:12 PM hora de Cuba, las condenas al Golpe se multiplican. Los líderes latinoamericanos con más prestigio, como Chávez y Evo, hacen oír sus enérgicas denuncias. La OEA reunida está sin alternativas. Los miembros se indignan y hasta la Chinchilla protesta; incluso, el nuevo Presidente de Colombia ha dicho que apoya a Correa.
En estas elecciones parlamentarias la participación de los electores se elevó al record de 66,45 por ciento. El imperio con sus inmensos No podrán acudir al golpe de Estado en Venezuela como hicieron con Allende en Chile y otros países de Nuestra América. Las Fuerzas Armadas de ese hermano país, educadas en el espíritu y el ejemplo del Libertador, que en su seno incubó los jefes que iniciaron el proceso, son promotoras y parte de la Revolución.
El pasado 6 de agosto, al cumplirse el 65 aniversario de aquel monstruoso crimen, el académico canadiense Michel Chossudovsky informó lo que el propio Harry S. Truman escribió en su diario 11 días antes del lanzamiento de la bomba: “Hemos descubierto la bomba más terrible en la historia del mundo. Podría ser la destrucción de fuego predicha en la era del valle del Éufrates, después del Arca de Noé.... Esta arma se va a usar contra Japón..."
Estas elecciones tienen una importancia enorme y el imperio lo sabe: quiere restarle fuerza a la Revolución, limitar su capacidad de lucha, privarla de las dos terceras partes de la Asamblea Nacional para facilitar sus planes contrarrevolucionarios, incrementar su vil campaña mediática y continuar rodeando a Venezuela de bases militares, cercándola cada vez más con las letales armas del narcotráfico internacional y la violencia.
La tarea que realizan los compañeros en Haití es un producto de la conciencia.  Por eso me atrevo a hablar de la conciencia, porque he visto que la conciencia hizo posible la Revolución, hizo posible la resistencia, independientemente de las críticas que nos hagan o de los errores que podamos cometer, porque ninguna obra humana es perfecta. No tememos lo más mínimo a hablar de errores, porque lo que no tiene perdón es lo que se hace conscientemente en perjuicio de los demás.
Recordando la consigna de ustedes, que tiene, a mi juicio, un especialísimo valor: “Aprende de las guerras pasadas para construir un futuro de paz”, sin duda que esta es una frase que tendría significado siempre, pero en este momento lo tiene más que nunca; me atrevería a decir, sin temor a equivocarme, que nunca en la historia de la humanidad hubo un momento tan peligroso como este.
Para ellos la única forma de evitar el uso de las armas nucleares es eliminándolas. El pueblo norteamericano, ubicado en lugar privilegiado del planeta, que le permite disfrutar los más altos niveles de vida y riquezas en el mundo a pesar de los increíbles derroches de recursos no renovables, debiera ser el más interesado en la información que le ofrecen los científicos. ¿Cuánto espacio dedican a esa tarea los medios masivos de comunicación?
Francia es la tercera potencia nuclear del planeta, y que Sarkozy tenía también un maletín con las claves para lanzar una de las más de 300 bombas que posee. ¿Acaso tiene algún sentido moral y ético lanzar un ataque sobre Irán, al que condenan por la supuesta intención de fabricar un arma de este tipo? ¿Dónde está la cordura y la lógica de esa política?La ausencia de la verdad y la prevalencia de la mentira es la mayor tragedia en nuestra peligrosa era nuclear. 
A partir del 7 de septiembre, el Consejo de Seguridad de la ONU analizará si Irán ha detenido su programa nuclear.  Si conforme a la letra de la última Resolución, Estados Unidos o Israel intentan inspeccionar un mercante iraní en aguas internacionales, tendrán que usar la fuerza. Es el punto donde nos encontramos en estos momentos, sin duda, inciertos.