Este sábado, como siempre, el amanecer de Barbados se abrió a las 5.30 de la mañana. Ya a esa hora medio país estaba en las calles, subía por las cuatro avenidas que confluyen en una empinada colina coronada por la estatua de Bussa, el esclavo que en 1836 lidereó una sublevación contra el sistema colonial de plantaciones.