El 24 de noviembre, invitado por el presidente de la FEU, Fidel visita la Universidad de La Habana para presenciar los ejercicios militares de las milicias universitarias. Sin previo aviso, arribó al Estadio Universitario en un helicóptero y fue hasta la entonces Plaza Cadenas, donde se efectuaban los ejercicios.
En horas de la mañana del lunes 19 de octubre, en el teatro Blanquita, comienza la 29 Convención de la American Society of Travel Agents (ASTA). Al hacer uso de la palabra, Fidel aclara que decidió pronunciar su intervención en inglés, porque desea que los participantes entiendan bien, porque además él no tiene muchas cosas que decir, pues realmente no es el Gobierno en estos casos el que tiene que hablar, sino lo que los delegados puedan ver y lo que el pueblo pueda decir, y ellos puedan ver a través del pueblo.
El líder de la Revolución durante los días 30 de agosto y 1ro. de septiembre estuvo por Pinar del Río. Cerca de la una de la tarde del 2 de septiembre, mientras los reporteros de Palacio esperaban la confirmación de la reunión ordinaria del Consejo de Ministros, llegó Fidel en un helicóptero que aterrizó frente al garaje que da a la calle Monserrate.
El domingo 24 de mayo de 1959 se constituye la primera cooperativa agrícola de Pinar del Río, y se utiliza para ello las tierras de la finca El Rosario. El reparto de 250 caballerías de tierra a 80 familias campesinas lo realiza personalmente Fidel Castro; es el primero que se hace después de aprobada la Ley de Reforma Agraria.
El día 16 de mayo los integrantes del Consejo de Ministros habían viajado hacia la Sierra Maestra. En la madrugada del día siguiente, 17 de mayo, Fidel desde Ciudad Libertad, antes de su partida, escribió un mensaje al pueblo de Cuba, con el título Cuba inicia una nueva era. El periódico Revolución del 18 de mayo publicó el manuscrito en primera página. En uno de sus párrafos dice: «Cuba inicia una era nueva que será de extraordinario esplendor si por encima de avaricias nos dedicamos a trabajar todos por el porvenir venturoso que tenemos delante. Nadie tremole intereses egoístas.