“Todo el mundo sabe que organizaron decenas de planes de atentados, aparte de los planes inducidos, porque hay planes directos en que participó la CIA y planes inducidos en que era toda una campaña, una prédica para que cualquier loco, cualquier desafecto cometiera un asesinato; pero planes organizados directamente por ellos y por los grupos que estaban al servicio de ellos, decenas y decenas de planes. Bueno, hasta que una Comisión del Congreso norteamericano hace las investigaciones y comprueba un número de todos esos planes. Ya no era Cuba quien lo decía.

“(Gerald) Ford, quien después de la investigación de la Comisión Church sobre los planes de atentados contra mí, abochornado, al parecer, de aquello, había decretado una resolución prohibiendo acciones de esa índole, y el otro que indiscutiblemente era incapaz de ordenar asesinatos de ese tipo fue el presidente Carter, bien conocido por nosotros —nos visitó, participó en aquel gran partido de béisbol, que se produjo entre el equipo de Baltimore y un equipo cubano; estuvo en la Universidad de La Habana, habló, discutió allí—, no tiene nuestro propio pensamiento, no estamos cercanos en lo más

“Alfa 66, connotada organización de contrarrevolucionarios de Miami, (es la) organizadora en complicidad con la CIA de atentados con cianuro de potasio y silenciadores... ¿Por qué (la CIA) quiere preparar tantos atentados y tanta cosa? Su tesis ahora es que hay que eliminar a Castro para lograr echar para atrás la Revolución, porque el imperialismo va perdiendo terreno… Ahora la tesis es que hay que moderar la línea de la Revolución, cambiar la línea, lograr que Cuba tenga una posición más moderada —y en esto coinciden Alfa, Johnson, CIA, Faría, microfraccionales, la mafia política.

"Si los revolucionarios no se defienden, su causa es derrotada y tienen que pagarlo con sus vidas... De los fanáticos no habríamos podido librarnos; yo sí que no hubiera salido vivo de los cientos de planes de atentados que elaboraron contra mí. Una vez me tuvieron delante una cámara como esa (hasta más cerca) —que nos filmaba—, tenía dentro una ametralladora, cuando visité Chile en 1971, (en una conferencia de prensa). Ellos seguramente iban a morir allí si disparaban con aquella arma. Pero cuando la vida está en peligro no disparan."

Si los revolucionarios no se defienden, su causa es derrotada y tienen que pagarlo con sus vidas... De los fanáticos no habríamos podido librarnos; yo sí que no hubiera salido vivo de los cientos de planes de atentados que elaboraron contra mí. Una vez me tuvieron delante una cámara como esa (hasta más cerca) —que nos filmaba—, tenía dentro una ametralladora, cuando visité Chile en 1971, (en una conferencia de prensa). Ellos seguramente iban a morir allí si disparaban con aquella arma. Pero cuando la vida está en peligro no disparan.

“Todos los actos terroristas de Posada Carriles, incluidos las bombas en los hoteles de turismo de La Habana y los planes de atentados, fueron financiados por los gobiernos de Estados Unidos a través de la tristemente célebre Fundación Nacional Cubano Americana, desde que fue creada por Reagan y Bush en 1981. Jamás se actuó con tanto engaño e hipocresía.”

“(Luis) Posada Carriles no solo participó junto a Orlando Bosch ―entonces jefe del CORU, organización creada por la CIA― en la destrucción del avión de Cubana, sino que después, durante muchos años, organizó decenas de planes de atentados contra la vida de los más altos dirigentes de la Revolución Cubana, e hizo estallar numerosas  bombas en hoteles de turismo en Cuba, mientras Orlando Bosch, aparentemente prófugo de las autoridades norteamericanas, fue partícipe, junto a los cuerpos represivos de Augusto Pinochet, en el secuestro y el asesinato de importantes personalidades chilenas,

“Yo, realmente, cuando (los terroristas) organizan muchos planes de esos, en vez de ponerme triste, me pongo contento porque, en definitiva, el desafío es lo que más me gusta. Ellos saben que a mí me gusta el desafío, ellos saben que yo no voy a caminar por allá si ellos están por aquí; yo camino por aquí, por una cuestión de principio, por una cuestión de honor. Y muchas veces voy, me les acerco y converso, y discuten, pero no tienen argumentos, no tienen ideas que discutir, y muchas veces, o casi nunca, o nunca, tienen el valor de hacer las cosas.”

“Recordarán ustedes cómo casi todas las noches llegaban aviones conduciendo cargamentos de armas en paracaídas; recordarán ustedes las decenas de veces en que por nuestras costas intentaron hacerles llegar explosivos de los más modernos, y trataron de hacerles llegar todo tipo de armamento… Unido a eso, sinnúmero de planes de atentados constantemente: atentados contra los dirigentes de la Revolución, conjuras, planes... En fin, eran tantos que realmente habría que admirarse —¿cómo se explica?— que los dirigentes de la Revolución estén vivos.

“Recuerdo cuando visité a Chile en la época de Allende que estuvieron organizando atentados a lo largo de la gira que duró como 20 días, e incluso en cierto momento delante de mí había una cámara de esas que tenía las armas dentro. Yo he hablado delante de cámaras que tienen las armas puestas, pero no son fanáticos, no son fundamentalistas, son mercenarios, y los mercenarios quieren vivir para disfrutar el pago que les dan, y así, aquella vez que estuvieron con la cámara delante, no se atrevieron a apretar el disparador de las armas.”