“El actual orden económico mundial constituye un sistema de saqueo y explotación como no ha existido jamás en la historia. Los pueblos creen cada vez menos en declaraciones y promesas. El prestigio de las instituciones financieras internacionales está por debajo de cero.”
“La economía socialista produce para el pueblo, produce para el consumo, produce para las necesidades. Cuando frente a cualquier empresa de producción socialista haya alguien que no tenga en cuenta eso, se le podrá llamar de cualquier forma menos socialista (...)”
“El interés del pueblo, de todo el pueblo por los problemas económicos y por la marcha de todos sus asuntos económicos, que es lo fundamental para el país, hace que todo el mundo se sienta más obligado y más comprometido a dar de sí el máximo y hacer las cosas con la mayor responsabilidad, con la mayor seriedad”.
“Hoy se habla de la globalización de la economía. Vamos a ver lo que queda para los países del Tercer Mundo de esta globalización, cuando desaparezcan todos los mecanismos de defensa que hoy tiene el Tercer Mundo, compitiendo con la tecnología, compitiendo con el inmenso desarrollo de los países capitalistas desarrollados, que ahora tratarán de explotar, más que nunca, los recursos naturales y la mano de obra barata del Tercer Mundo para acumular más y más capital”.
"La batalla económica es fundamental. Y esa batalla solo se podrá ganar con la máxima participación de nuestras masas trabajadoras".
"No debemos pensar ni por un minuto que vamos a resolver con dinero los problemas que solo la conciencia puede resolver".
“El bienestar y la felicidad humana nosotros no sólo los concebimos como bienes materiales: los concebimos como bienes materiales, pero los concebimos también —y muy esencialmente— como bienes morales, como bienes espirituales”.
“La crisis económica significa, además, la agudización de problemas de gran trascendencia que están muy lejos de resolverse: la pobreza, el hambre y las enfermedades, que matan cada año a decenas de millones de personas en el mundo; el analfabetismo, la incultura, el desempleo, la explotación del trabajo y la prostitución de millones de niños; el tráfico y consumo de drogas, que moviliza e insume cientos de miles de millones de dólares; el lavado de dinero; la falta de agua potable; la escasez de viviendas, hospitales, comunicaciones, escuelas y centros educacionales”.
“El neoliberalismo proscribe toda injerencia del Estado como elemento perturbador de la economía, cual si pudiese existir orden interior, ejército, salud, educación, cultura, ciencia, tribunales, jueces, y otras muchas actividades sin el Estado y sus leyes”.
“El abismo económico entre los países desarrollados y los países que quieren desarrollarse, en vez de disminuir se agranda. ¡Y debe desaparecer!”