“La educación es indispensable, si es que queremos realizar los grandes proyectos en el campo de la ciencia y en el campo de la economía que la Revolución tiene delante (…)”
“Algunos hablan de que la crisis económica es el fin del imperialismo; quizás habría que plantearse si no significa algo peor para nuestra especie”.
“El deporte es una prueba del gran desarrollo social alcanzado por nuestro país; aunque, desde luego, los éxitos en esta esfera no dependen solo de los recursos económicos. Nuestro país ha dedicado recursos económicos y humanos; igual que a la salud y a otras actividades, ha dedicado esos recursos al deporte como parte de la educación del pueblo, como parte de la salud del pueblo, como parte del bienestar del pueblo”.
“El hombre joven es, por temperamento, revolucionario; todo pueblo explotado, toda clase social explotada son, por naturaleza, revolucionarios. Pueblos explotados y clases sociales explotadas tenían que ser, necesariamente, revolucionarios. El germen de la revolución estaba en la realidad social y económica de América”.
“Dedíquense al fomento del desarrollo sostenible al menos una fracción de los gigantescos recursos financieros que aún hoy, desaparecida la guerra fría y alejado el peligro de una confrontación nuclear, se dedican a los gastos militares”.
“No somos nosotros los responsables principales de los fenómenos que hoy acechan a todos los países del Tercer Mundo, y entre ellos a los del Caribe. El verdadero desarrollo sostenible al que nuestros pueblos aspiran se funda ante todo sobre la liquidación de un orden económico internacional injusto que mantiene a nuestros pueblos en el subdesarrollo y el atraso”.
“La economía mundial es hoy un gigantesco casino”.
“Seamos mejores, seamos más eficientes, utilicemos con más capacidad esa gigantesca fuerza que hemos creado. Ese es nuestro deber, eso es lo que tenemos que meternos bien en la cabeza. Porque después de tener el privilegio de crear esa inmensa fuerza de un pueblo que está en todo, que participa en todo, que ha logrado garantizar su independencia, garantizar su derecho al porvenir, no, no renuncia jamás a eso.”
“Las sequías y los ciclones; las sequías y las inundaciones. Se presentaban de imprevisto grandes descensos en la producción de un año para otro que afectaban considerablemente la economía del país, de un país que dependía, y depende y dependerá todavía muchos años, fundamentalmente de la agricultura”.
"Es hora de reflexión serena para los políticos y hombres de Estado. La creencia de que un orden económico y social que ha demostrado ser insostenible pueda ser impuesto por la fuerza es una idea loca".